Tarta de Café y Nueces {Coffee and Walnut Cake}

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Estoy segura de que ya habréis ido deduciendo que tengo una debilidad especial por esas recetas tradicionales, las de toda la vida. Al hilo de esto, hace poco descubrí que, según un estudio publicado por el National Trust Magazine en 2013, precisamente esta tarta de café y nueces que os traigo hoy, ocupaba el tercer puesto entre las favoritas de la población británica —de la que se vendían en torno a 102.000 porciones de tarta al año*. La cosa estaba más que clara, tenía que hincarle el diente a esta formidable delicia cuanto antes. ¿Y quién no?

Coffee Walnut Cake {Tarta de café y nueces}

Creedme si os digo, una vez más, que, pese a su celebridad, es una de esas recetas súper fáciles de hacer. Por lo general, esta tarta, de apariencia humilde, aunque potente, consta de dos bizcochos en principio sencillos, pero aromatizados con una buena dosis de café espresso recién hecho y enriquecidos con un buen puñado de nueces. Estos ricos bizcochos van unidos y recubiertos por una generosa capa de buttercream, también de café. Así que ¿qué asiduo consumidor de esta codiciada bebida podría resistirse a un bocado de semejante exquisitez?

Ese mismo sondeo del que os hablaba, ponía de manifiesto a su vez, que, una vez más, la icónica Victoria sponge cake mantenía su imbatible primer puesto como favorita, con más de 171.000 porciones consumidas anualmente, seguida por su eterna rival, la siempre aclamada tarta de chocolate, con un total de 108.000 porciones. La tarta de zanahoria, por su parte, consumida por unos 96.000 entusiastas, ostentaba un digno cuarto puesto. Curiosos datos, ¿verdad?

Coffee Walnut Cake {Tarta de café y nueces}

Lo cierto es que, aunque no estoy muy al día de cómo van las cifras en torno a este tema en España —estoy convencida de que no diferirán demasiado—, siempre he tenido la impresión de que, en cuanto al consumo de las elaboraciones más dulces, en este país parece que, tradicionalmente, hay una tendencia más acusada hacia las pastas que hacia las tartas en sí. Debe de haber como centenares, sino miles, de distintos tipos de pastas típicas, a cuál más deliciosa, que se hornean, fríen o cocinan en cada región a lo largo del año o en fechas señaladas (como las torrijas, los buñuelos, los panellets, las rosquillas, los hojaldres, etc.). Pero, como os decía, ésta es tan solo mi impresión personal. ¿A vosotros qué os parece?

Visto lo visto, soy de la opinión que, en caso de no quedar convencidos de lo merecido de este nada desdeñable tercer puesto, ¿por qué no despejar cualquier atisbo de duda de la mejor manera posible: preparar una sesión de cata tartera? ¿Alguien se apunta?

*Fuente: Daily Mail Online

Tarta de Café y Nueces {Coffee and Walnut Cake}
 
Tiempo de Prep (esperas incl.)
Tiempo de Cocción
Tiempo Total
 
Autor:
Tipo de receta: Layer Cakes
Origen: British
Raciones: 8-10
Ingredientes
(Todos los ingredientes han de estar a temperatura ambiente, salvo que se indique lo contrario):
Para el bizcocho:
  • 225 g (1 cup) de mantequilla sin sal
  • 225 g (1 cup, packed) de azúcar moreno (a ser posible, light-brown sugar)
  • 4 huevos (L)
  • 60 ml ( ¼ cup ) café espresso, recién hecho
  • 225 g (1¾ cups) harina bizcochona o leudante (self-raising flour)
  • ¼ cucharadita de sal
  • 60 g ( ½ cup ) de nueces troceadas (más nueces enteras extra para decorar)
  • 30 - 60 ml (2 - 4 cucharadas) de leche para aligerar (opcional)
Para el buttercream de café (relleno y cobertura):
  • 170 g ( ¾ cup ) de mantequilla sin sal
  • 345 g (3 cups) de azúcar glass
  • 2 cucharadas de café espresso, recién hecho
  • 30 - 45 ml (2 - 3 cucharadas) de leche, para aligerar (opcional)
Elaboración
Del bizcocho:
  1. Precalentamos el horno (eléctrico) a 180ºC (350º F) y colocamos la rejilla a media altura.
  2. Engrasamos bien (fondo y laterales) 2 moldes redondos para tartas de 20 cm (8") de Ø, preferiblemente, con base desmontable. Recortamos el papel de horno con la forma de la base de los moldes (usamos una base como plantilla; es más fácil y rápido si doblamos el papel en 2 y recortamos sólo una vez) y colocamos los 2 círculos en el fondo de cada molde. Engrasamos también sobre el papel. Reservamos.
  3. Tamizamos la harina junto con la sal y reservamos.
  4. En el cuenco de nuestra amasadora, equipada con el accesorio de pala, (o en otro cuenco grande), batimos la mantequilla a velocidad media durante 1 - 2 minutos hasta que adquiera una textura cremosa y suave.
  5. Con ayuda de una espátula de silicona, iremos despegando, a medida que avancemos, los restos de masa adherida a las paredes y fondo del cuenco. A continuación, agregamos el azúcar moreno y seguimos batiendo a velocidad media-alta hasta conseguir una mezcla esponjosa y ligera y con un color más pálido (3 - 4 minutos más).
  6. Reducimos la velocidad y añadimos los huevos de uno en uno, asegurándonos de que cada uno queda bien integrado antes de agregar el siguiente.
  7. Volvemos a despegar los restos de masa del cuenco y, en caso de haber utilizado la amasadora, seguimos ahora ya a mano. Vamos incorporando la harina en dos o tres tandas, mezclando con la espátula y empleando movimientos envolventes.
  8. Cuando prácticamente esté casi toda la harina incorporada, añadimos el café y las nueces troceadas mientras terminamos de mezclar, de forma que queden bien repartidos por toda la masa.
  9. Si la masa hubiera quedado demasiado densa (al levantar la espátula, la masa no cayera por su propio peso), añadiríamos un poco de leche hasta que adquiriera una consistencia un tanto más ligera.
  10. Dividimos la masa en 2 partes iguales y la repartimos entre los 2 moldes que teníamos preparados. Antes de alisar las superficies con una pequeña espátula angulada (un cuchillo pequeño o el reverso de una cuchara), conviene dar unos cuantos golpecitos suaves contra la encimera de la cocina, para que se liberen las posibles burbujas de aire que hayan podido quedar en el interior de la masa.
  11. Horneamos durante 20-25 minutos hasta que los bizcochos hayan subido y hayan adquirido un bonito tono dorado. Antes de sacarlos del horno, comprobaremos si están bien horneados insertando una brocheta o cake tester en el centro; si sale limpia ya está, si no, vamos comprobando cada par de minutos hasta que salga.
  12. Una vez horneados correctamente, retiramos los bizcochos del horno y los dejamos enfriar en sus moldes durante 5 minutos.
  13. Finalmente, desmoldamos y dejamos enfriar por completo bocabajo sobre una rejilla antes de montar nuestra tarta.
Del buttercream de café (relleno y cobertura):
  1. En el cuenco de nuestra amasadora, equipada con el accesorio de pala (o en un cuenco grande con ayuda de una espátula), batimos la mantequilla a velocidad media durante 1-2 minutos hasta que quede cremosa y suave.
  2. Tamizamos el azúcar glass y lo vamos añadiendo progresivamente a la mantequilla, batiendo en un principio a baja velocidad para que no se extienda por toda la cocina. Incrementamos el ritmo y seguimos durante unos 3-4 minutos a velocidad media-alta hasta conseguir una textura ligera y esponjosa.
  3. Añadimos el café y mezclamos hasta obtener una mezcla homogénea.
  4. Si fuera necesario, añadiríamos un poco de leche extra, una cucharada tras otra, para aligerar.
Montaje de la tarta:
  1. Si fuera necesario, con un cuchillo de sierra largo o lira recortaremos los bizcochos lo justo para igualar y nivelar las superficies. Con la ayuda de un pincel de repostería limpiamos los bizcochos suavemente de las posibles migas sueltas que hayan podido quedar.
  2. Colocamos el primer bizcocho sobre el plato o fuente sobre el que se vaya a servir la tarta (usaremos siempre primero el que haya quedado menos agraciado) y, con ayuda de una espátula pequeña angulada (o cuchillo o reverso de una cuchara) extendemos uniformemente una generosa capa de nuestro buttercream de café hasta llegar al borde.
  3. A continuación, colocamos el segundo bizcocho bien centrado sobe la capa de buttercream y terminamos cubriendo la superficie de la tarta con una nueva capa del mismo frosting.
  4. Finalmente, decoramos con unas cuantas nueces enteras con el diseño que más nos guste.

    Se conserva a temperatura ambiente (siempre que no sea excesivamente elevada) bien cubierta durante 2-3 días (hasta 4 si se mantiene refrigerada, aunque mejor servir a temperatura ambiente).
    Firma Rosa M Lillo
Notas
- Si eres más de descafeinado, no te prives de disfrutar de tu propia versión de esta deliciosa tarta.
- Has de saber que, conforme pasen los días, esta tarta irá ganando en sabor. Pero a ver quién la deja ahí sin tocarla... Difícil coyuntura, ¿verdad?
- Día nacional de la "Coffee Cake": 7 de abril.

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