Apple Pie Buttermilk Biscuits {diferenciando términos II}

in english

Cuando te pasas el día (exageración) leyendo recetas en inglés, e investigando acerca de sus ingredientes, origen, etc., te das cuenta de que, además de la complicación que algunas veces supone su puesta en práctica (sólo algunas veces), existe también todo un entramado de términos que no siempre son lo que parecen de buenas a primeras. Y así, la tarea se pone aún más emocionante. Pero aquí estoy para tratar de arrojar algo de luz sobre este tema que personalmente me fascina tanto o más que la elaboración de la receta en sí (¡con lo que me gusta a mí una buena controversia terminológica!). Y todo por culpa de estos Apple Pie Buttermilk Biscuits. Dos «favoritísimos» en uno. Irresistibles, ¿verdad?

Apple pie biscuits recipe

Si vamos y buscamos el término «biscuit» al diccionario de inglés, comprobaremos que, antes de nada, lo primero que hemos de determinar es dónde queremos ubicarlo geográficamente. Si nos situamos en territorio con tintes más británicos, estaremos ante un tipo de galleta (no necesariamente dulce en todos los casos), lo que, por otra parte, en EEUU sería considerado «cookie» o bien «cracker«. No obstante, si lo que pisamos es suelo predominantemente americano, al pedir un biscuit, obtendremos una especie de panecillo tipo «scone«. Y ahí va otro término… Pero esto ya es material para un futuro post.

¿Aún seguís ahí? Pues ya tiene mérito… Porque aún me queda una última cuestión por resolver y es que ¿en qué se diferencian finalmente los biscuits americanos (o también «tea biscuits», en inglés británico) de los clásicos scones británicos? Esta sí que me resulta más complicada de desenmarañar. En esencia son básicamente lo mismo; en ambos casos se trata de pequeños panecillos tiernos de textura rica y distintivamente hojaldrada, generalmente redondos y esponjosos elaborados con una cantidad mínima de ingredientes básicos, tales como harina, mantequilla, leche (o buttermilk) y levadura química (en ocasiones, también bicarbonato sódico). Quizás, para darle algo de fundamento a la diferencia terminológica y geográfica, los primeros suelen ser aun menos dulces si cabe y se sirven fundamentalmente como acompañamiento de otros platos a modo de pan, aunque no es inusual encontrar versiones que incluyen ingredientes extra (sour cream, nata, frutos secos, queso, hierbas aromáticas, etc.).

apple pie buttermilk biscuits recipe

Y para rematar, o terminar de confundir, os dejo esta receta de biscuits rellenos de manzana especiada al más puro estilo Apple Pie, saltándome todas las definiciones. Y si habéis seguido hasta aquí la no intencionada lección de terminología repostera, os habéis ganado con creces un par de estas delicias 😉

Fuentes:
– Baking, From my home to yours, Dorie Greenspan
– The New York Times – «Biscuits and Scones Share Tender Secrets«
Seasoned Advice

Apple Pie Buttermilk Biscuits
 
Tiempo de Prep (esperas incl.)
Tiempo de Cocción
Tiempo Total
 
Autor:
Tipo de receta: Scones & Biscuits
Origen: American
Raciones: 12
Ingredientes
(Todos los ingredientes han de estar a temperatura ambiente, salvo que se indique lo contrario)
Para el relleno de apple pie:
  • 1 manzana grande tipo "Fuji"
  • 15 g (1 cucharada) de mantequilla sin sal
  • 1 cucharadita de canela de Ceilán molida
  • 1 cucharadita de harina fina de maíz (tipo Maizena)
  • 30 g (2 cucharadas) de azúcar moreno
Para la masa:
  • 260 g (2 cups) de harina bizcochona o leudante (con levadura incorporada)
  • 55 g ( ¼ cup ) de mantequilla sin sal, fría y cortada en pequeños dados
  • 25 g (2 cucharadas) de azúcar blanco
  • 160 - 180 ml ( ⅔ - ¾ cup ) de buttermilk, frío
Para el toque final:
  • 1 huevo (L), batido
  • 25 g (2 cucharadas) de azúcar blanco
  • ½ cucharadita de canela de Ceilán molida
Elaboración
Del relleno de apple pie:
  1. Lavamos, pelamos y descorazonamos la manzana. Una vez pelada, la partimos en dos y la fileteamos en trocitos más bien finos.
  2. En un cazo mediano, derretimos la mantequilla a fuego medio removiendo con una cuchara de madera constantemente para que no se queme.
  3. Añadimos la manzana troceada a la mantequilla derretida y removemos hasta que quede bien impregnada.
  4. Añadimos a continuación la canela, la harina fina de maíz y el azúcar moreno y removemos constantemente durante unos 2-4 minutos hasta que el azúcar se haya disuelto por completo y la manzana haya quedado bien recubierta. Quedará tierna, aunque no cocida completamente. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.
De la masa:
  1. Mientras tanto, precalentamos el horno (eléctrico) a 220ºC (425º F).
  2. Cubrimos la bandeja del horno con papel vegetal de hornear y reservamos.
  3. En un cuenco amplio, colocamos la harina junto con la mantequilla bien fría y cortada en pequeños dados y, con las yemas de los dedos o con la ayuda de una amasadora manual (pastry blender), integramos la mantequilla con la harina. No es necesario que la mezcla acabe perfectamente trabajada; de hecho, se obtienen mejores resultados justo cuanto menos concienzudamente la trabajemos.
  4. A continuación, añadimos el azúcar y la sal y removemos hasta integrar.
  5. Hacemos un hueco en el centro y agregamos 160 ml ( ⅔ cup ) del buttermilk. Mezclamos con ayuda de una espátula o con las manos, bien enharinadas, plegando la masa sobre sí misma unas cuantas veces pero sin amasar, hasta que los ingredientes secos hayan quedado totalmente hidratados y la masa quede suave y compacta. Al principio, será bastante pegajosa, pero conforme la manipulemos, irá cogiendo consistencia. Si quedaran restos de harina sin incorporar o la masa hubiera quedado demasiado seca, añadiríamos los 20 ml de buttermilk restantes.
  6. Colocamos la masa sobre una superficie de trabajo bien enharinada y le damos una forma redondeada para a continuación aplastarla ligeramente con la palma de la mano, formando una especie de rectángulo.
  7. Con ayuda de un rodillo de amasar, también enharinado, estiramos la masa hasta conseguir un rectángulo de unos 18 x 25 cm (7" x 10") y 1 cm ( ½") de grosor.
  8. Colocamos el relleno de manzana sobre la mitad de la superficie de la masa y lo extendemos uniformemente, dejando un margen de 1 cm ( ½" ) sin relleno por los bordes.
  9. Cerramos el rectángulo de masa doblando la parte sin relleno sobre la parte con relleno y sellamos bien los bordes con las yemas de los dedos. Volvemos a darle forma de rectángulo de unos 15 x 20 cm (6" x 8") aprox. con cuidado de no romper la masa y que no se salga el relleno.
  10. Con un cuchillo grande y bien afilado, cortamos en 12 porciones y transferimos nuestros biscuits con una espátula plana a la bandeja del horno que teníamos preparada con papel vegetal, dejando una separación de unos 5 cm (2") entre uno y otro.
Del toque final:
  1. En un cuenco pequeño, combinamos bien el azúcar y la canela. Reservamos.
  2. Con ayuda de un pincel de repostería, pincelamos cada biscuit con el huevo batido y espolvoreamos generosamente con la mezcla anterior de azúcar y canela.
  3. Horneamos durante unos 12-14 minutos hasta que hayan subido y hayan adquirido un bonito tono dorado.
  4. Retiramos del horno y dejamos enfriar unos minutos sobre una rejilla. Podemos servirlos aún calientes o a temperatura ambiente.

    Una vez fríos, se han de conservar en un recipiente hermético bien cerrado.
    Firma Rosa M Lillo
Notas
- El sabor de estos biscuits no hace más que mejorar y mejorar según la masa se va impregnando con cada matiz de sabor del relleno, que alcanza su máximo esplendor pasadas 48 horas, cuando todos sus sabores se han asentado y fusionado por completo. Eso si puedes superar 2 días enteros sin dejar la fuente limpia.
- Día nacional (EEUU) del buttermilk biscuit: 14 de mayo.
- Día nacional (EEUU) del biscuit clásico: 29 de mayo.

Receta adaptada de los Apple Pie Biscuits de Joy the Baker

Posts Relacionados