New York Cheesecake Cupcakes {Tartaletas de Queso Individuales}

Aunque a simple vista es posible que el lector desapercibido no dé de buenas a primeras con la relación entre estos cheesecake cupcakes o tartas de queso en versión individual y el género literario steampunk, la verdad es que, en mi caso, están íntimamente vinculados. Hace algún tiempo, y debido a todo un cúmulo de circunstancias encadenadas, acabé leyendo una serie de novelas cuando menos curiosa, cuando más sorprendente. Lo que sí es un hecho es que acabó siendo todo un descubrimiento. Se trataba de El Protectorado de la Sombrilla (The Parasol Protectorate, en su versión original) de la autora estadounidense Gail Carriger. Consta de 5 volúmenes, Soulless (Sin Alma), Changeless (Sin Cambios), Blameless (Sin Culpa), Heartless y Timeless (estos dos últimos pendientes de traducción y publicación en España) y está ambientada en la siempre seductora Londres victoriana, pero con un cierto y sorprendente componente sobrenatural (la mar de naturalizado, la verdad).

New York Cheesecake Cupcakes {Mini Cheesecakes}

Había un detalle «repostero», sin embargo, que me llamaba en particular la atención y era que su protagonista, la solterona Alexia Tarabotti, al margen de sus «peculiares» cualidades en una aún más peculiar sociedad, suspirara por la tarta de melaza (treacle tart). Nunca he probado esta variedad de tarta (todo a su debido tiempo), pero me resultaba tan sugerente… Y mientras leía y leía me preguntaba cuál sería la tarta por la que yo sería capaz de suspirar de esa manera. ¿La aquí ya presentada Red Velvet Cake? Sí, pero eso ha sido algo relativamente reciente. ¿La eterna tarta de chocolate? No, nunca he sido demasiado «chocolatera» realmente. ¿La tarta de queso o cheesecake? ¡Sí! Esa es la tarta a la que prácticamente nunca he podido negarme. Ha estado ahí desde siempre, con sus descarados arándanos, la mayoría de las veces, o fresas o frambuesas, más rara vez. ¿Qué más da? «¡Sí quiero! En la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza…». [Edito: La susodicha Tarta de Melaza o Treacle Tart finalmente llegó al blog después de mucho suspirar por ella (unos 3 años más tarde).]

New York Cheesecake Cupcakes {Mini Cheesecakes}
Aquí, probando efectos…

Y es que además del asombroso ingenio de Gail (perdón por la familiaridad, pero después de 5 volúmenes y alguno más…), la originalidad de la trama, el despliegue de sombreros imposibles, corsés, parasoles multiusos y miriñaques y una dosis precisa de sentido del humor hilado con indiscutible maestría, la historia está impecablemente aderezada con todopoderosas tazas de Assam tea, trifle, scones, biscuits, meringue, gravy boats of clotted cream, marmalade, plum pudding, rhubarb tarts, lemon cream, cucumber sandwiches, pickled gherkins… y todo un sinfín de delicias por el estilo.

Mini New York Cupcakes
Quizás así mejor, ¿no? Bueno, aún queda mucho por aprender y mejorar…

Conclusión: no me pude resistir a tremenda provocación. Esta que encontraréis aquí es una versión individualizada; en ocasiones mucho más práctica, ¿verdad?

berries

New York Cheesecake Cupcakes {Tartaletas de Queso Individuales}
 
Tiempo de Prep (esperas incl.)
Tiempo de Cocción
Tiempo Total
 
Autor:
Tipo de receta: Cheesecakes
Origen: American
Raciones: 12
Ingredientes
(Todos los ingredientes han de estar a temperatura ambiente salvo que se indique lo contrario)
Para la base:
  • 100 g (1 cup) de galletas (tipo Digestive o Graham Crackers) finamente trituradas
  • 40 g (3 cucharadas) de mantequilla derretida (con o sin sal)
  • 20 g (1 ½ cucharadas) de azúcar blanco
Para el relleno:
  • 15 g (1 ½ cucharadas) de harina normal de trigo
  • 150 g (¾ cup) de azúcar blanco
  • 1 cucharadita de ralladura fina de limón
  • ⅛ cucharadita de sal
  • 450 g (16 oz) de queso crema (tipo Philadelphia)
  • 2 huevos (M)
(Todos los ingredientes han de estar a temperatura ambiente salvo que se indique lo contrario)
Para la base:
  • 100 g (1 cup) de galletas (tipo Digestive o Graham Crackers) finamente trituradas
  • 40 g (3 cucharadas) de mantequilla derretida (con o sin sal)
  • 20 g (1 ½ cucharadas) de azúcar blanco
Para el relleno:
  • 15 g (1 ½ cucharadas) de harina normal de trigo
  • 150 g (¾ cup) de azúcar blanco
  • 1 cucharadita de ralladura fina de limón
  • ⅛ cucharadita de sal
  • 450 g (16 oz) de queso crema (tipo Philadelphia)
  • 2 huevos (M)
  • 1 cucharadita de extracto puro de vainilla
  • 120 ml (½ cup) de sour cream

Para acompañar:
  • 110 g de cocktail de frutos del bosque
Elaboración
De la base:
  1. Precalentamos el horno (eléctrico) a 160ºC.
  2. Preparamos un molde para muffins con 12 cápsulas de papel.
  3. En un cuenco mediano, mezclamos las galletas trituradas con el azúcar blanco y con la mantequilla derretida (aún templada) hasta lograr una mezcla uniforme.
  4. Colocamos una cucharada colmada de esta mezcla en cada una de las cápsulas y presionamos hasta que quede una capa compacta y lisa en la base.
  5. Horneamos durante 5 minutos y dejamos enfriar mientras preparamos el relleno.
Del relleno:
  1. Subimos la temperatura del horno (eléctrico) a 175ºC.
  2. En otro cuenco mediano, mezclamos la harina, el azúcar, la ralladura de limón y la sal con la ayuda de unas varillas hasta que quede todo bien combinado. Reservamos.
  3. Añadimos el queso crema en el cuenco de nuestra amasadora eléctrica, equipada con el accesorio de pala (o en un cuenco grande aparte con ayuda de una espátula o cuchara de madera), y batimos a baja velocidad hasta obtener una textura uniforme (1-2 minutos; no queremos incorporar aire a la mezcla para evitar que se quiebre durante el horneado).
  4. Gradualmente añadimos los ingredientes secos que teníamos reservados (harina, azúcar, ralladura de limón y sal) y seguimos batiendo a baja velocidad.
  5. Cambiamos ahora el accesorio de pala por las varillas e incorporamos los huevos (también a baja velocidad) de uno en uno y sólo después de que el anterior haya quedado lo suficientemente incorporado. Despegamos los restos de masa que se van quedando en los laterales del cuenco y batimos un par de veces más.
  6. Añadimos ahora el extracto de vainilla y el sour cream y mezclamos sólo lo justo hasta obtener una mezcla homogénea y suave. Si fuera necesario, terminaremos dando los últimos movimientos ya a mano con la ayuda de una espátula de silicona.
  7. Una vez mezclado todo, damos unos golpecitos a la base del cuenco contra la encimera de la cocina hasta que dejen de aparecer las pequeñas burbujas de aire que se hayan podido formar durante la preparación (conviene colocar un paño para evitar desperfectos no deseados) y dividimos la mezcla entre las 12 cápsulas que teníamos preparadas hasta casi el borde (no hay peligro de que se desborde la masa porque no sube). Antes de introducir el molde en el horno, lo moveremos suavemente a izquierda y derecha, adelante y atrás, sin levantarlo del banco de la cocina para que la superficie quede lo más lisa posible. Esperamos unos segundos por si aparecen nuevas burbujas cerca de la superficie; las desharíamos con la punta de un palillo o brocheta y volveríamos a alisar.
  8. Horneamos durante 20 - 23 minutos. Debe quedar cuajado, aunque en el centro la textura ha de ser ligeramente similar a la de un flan; no debemos sobrepasar el tiempo de horneado si no queremos que aparezcan grietas en nuestros pequeños cheesecakes.
  9. Apagamos el horno y los dejamos enfriar en el molde durante 1 hora dentro del horno: si los queremos más cremosos, dejaremos la puerta del horno entreabierta; si los queremos más cuajados, lo dejaremos cerrado. Pasado este tiempo, los sacamos, dejamos enfriar por completo sobre una rejilla, los cubrimos con film transparente y los refrigeramos durante al menos 2 horas más antes de servir (mejor si es toda la noche).
  10. A la hora de servir, los cubrimos con el cocktail de frutos del bosque (podemos dejarlos en las cápsulas o desmoldarlos por completo).

    Para conservarlos debemos introducirlos en un recipiente hermético en el frigorífico.
    Firma Rosa M Lillo
Notas
- Para triturar las galletas, puedes meterlas en una bolsa con cierre tipo zip y aplanarlas con un rodillo de amasar hasta que hayan quedado, literalmente, hechas polvo. También puedes meterlas en la trituradora.
- Si no encuentras cocktail de frutos del bosque o te apetece darle otro toque final, puedes acompañar estos cheesecakes con salsa de arándanos, salsa de caramelo, mermelada de frutos del bosque, rapsodia de frutas, fruta al natural, merengue, etc.
- En mis recetas, siempre uso huevos camperos. El sabor es incomparable; especialmente en el caso de los bizcochos son un valor añadido. ¿Inconveniente? No realmente, pero tienen un color amarillo muy intenso y en esta receta, lo único que sucede es que el relleno de nuestros cheesecakes queda menos blanco de lo que estamos acostumbrados a ver. Personalmente, creo que merece la pena.
- Se pueden congelar (sin el acompañamiento) durante un par de meses. Han de envolverse individualmente en film transparente y después en papel de aluminio para evitar que el frío los dañe.
- Si prefieres la versión completa, es decir, toda una cheesecake entera, no dejes de consultar la receta de la New York Cheesecake with Cherry Topping & Salted Caramel Sauce. Esta versión es para previsores, pues ha de prepararse preferiblemente la víspera (o pegarte el madrugón).
- Día nacional del cheesecake: 30 de julio.

Receta adaptada de los Cheesecake Cupcakes de Cooking Classy

Posts Relacionados