Una vez más, voy a tener que pediros que me dejéis empezar por el principio antes de llegar al quid de la cuestión, al fondo del asunto, a la razón por la que todos estamos aquí, es decir, la receta: este Bakewell Bundt Cake, un bizcocho sencillamente inolvidable.
¡No os olvidéis de respirar! Y sí, habéis oído bien. Y ahora, ¿qué tal si lo rematamos con una generosa ración de salsa de caramelo salado, recorriendo suavemente la escena?
En casa nos hemos aficionado y mucho al pan de molde (white sandwich bread) casero que ya publiqué aquí en el blog el año pasado.
Y por fin la receta que siempre he querido preparar creo que casi desde el primer día que empecé en esto de la repostería;
Sí, ya sé que estos últimos días estamos invadidos por un incesante aluvión de imágenes y alusiones a San Valentín por todas partes, especialmente aquí, en la red.
Estoy segura casi al 100% de que nunca había probado una tarta de chocolate que no fuera el típico (y delicioso) pastel de chocolate.
No sé de nadie hasta la fecha que no sea capaz de disfrutar de una buena ración de tortitas cubiertas de una no menos generosa dosis de sirope, deslizándose indecorosamente por los costados.


