Todos hemos oído en numerosas ocasiones cómo se emplean los términos muffins, magdalenas (e incluso cupcakes) indistintamente —os confieso que mi yo más «terminólogo» se rebela internamente, pero ese es un tema para otro día.
La receta que os traigo hoy es todo un clásico de la repostería americana, las icónicas chocolate chip cookies. Y si os han gustado las historias que envuelven algunas de las recetas que ya he publicado anteriormente, espero que la de hoy no vaya a ser menos, porque ésta también tiene un pasado...
Y algunos os preguntaréis, ¿y qué es un blondie? Se tiende a considerar el blondie como una variedad sin chocolate del brownie, el pariente «rubio» de la familia.
La de hoy es una receta que no podía faltar en el blog, estos descaradamente indecentes brownies de chocolate (dark chocolate brownies) se ganarán con creces el corazoncito de todo aquél que ose probarlos.
Aunque no lo parezca, el verano está a la vuelta de la esquina. Hay, sin embargo, una señal inequívoca de que este año también llegará y es que los mercados se están llenado de cerezas.
Este bizcocho de naranja, suave y lleno de ricos matices, es el que me viene a la memoria siempre que alguien me pregunta si conozco la receta de un buen bizcocho.
¿Os había dicho ya que los muffins de arándanos son mis preferidos en el mundo entero? De hecho, creo que es «por culpa» de los blueberry muffins de bienvenida que mi amiga Jen nos preparó la primera vez que fuimos a visitarla a ella y a su familia a EEUU, que hoy por hoy estoy aquí.


