Mira que es difícil encontrar a quien pueda resistirse a una tortita recién hecha para desayunar. Sobre todo si ya te las encuentras hechas una vez en pie.
Me encanta esta época del año; la luz, los colores, los nuevos aromas… Y al menos por estas latitudes, no hace ni calor ni demasiado frío.
¿No quería muffins? Pues ahí va una ración doble (¡pero es que ya ni quedan!). Y lo peor es que en casa siguen pidiendo más y más…
A todos esos «chocoadictos» que me seguís, que sé que sois un buen número, esta receta os va a dejar boquiabiertos y ojipláticos.
Es difícil encontrar algo más fácil de hacer que este Banana Bread. Más o menos igual de complicado es resistirse a su sabor suave pero inconfundible y a su textura jugosa y húmeda.
Muchos ya la conoceréis y sabréis que esta tarta es todo un clásico dentro de la historia de las tartas americanas, pero no temáis, no os voy a soltar el rollo completo esta vez, que la receta se extiende ya bastante.
Me fascinan las historias que tienen lugar en el siglo XIX (aunque sólo sea su origen, como en este caso) y más aun si además tienen que ver con una fabulosa layer cake como ésta;


