¿Habíais oído hablar de los English muffins? De algo suenan, ¿verdad? Pues pese a compartir denominación con los archiconocidos muffins americanos, las similitudes que pueda haber entre ambos son mera coincidencia;
No es posible que haya pasado todo este tiempo sin haber utilizado chocolate en ninguna de mis últimas recetas. Pues la solución es bien sencilla.
Esta semana la cosa va de galletas, pero, aunque soy una asidua a las clásicas chocolate chip cookies, esta vez me apetecía muchísimo algo más contundente y con alguna que otra sorpresilla.
Aunque es posible que algunos no los hayáis probado (aún), casi todos reconocemos estas rosquillas o galletas saladas y horneadas en forma de lazo o nudo llamadas pretzels.
Hacía tiempo que no caían unas buenas galletas por aquí y esa situación ya no podía sostenerse por más tiempo. Por otro lado, llevaba más de un par de semanas viendo la manera de que en casa pasara inadvertida una bolsa de M&M’s® (ya os explico luego) y estaba claro que no iba a poder seguir con la martingala mucho más.
No sé si os pasa también que en determinadas épocas el cuerpo os pide un determinado tipo de comida y en otras otro totalmente distinto.
La receta que os traigo hoy es todo un clásico de la repostería americana, las icónicas chocolate chip cookies. Y si os han gustado las historias que envuelven algunas de las recetas que ya he publicado anteriormente, espero que la de hoy no vaya a ser menos, porque ésta también tiene un pasado...


