Es difícil encontrar algo más fácil de hacer que este Banana Bread. Más o menos igual de complicado es resistirse a su sabor suave pero inconfundible y a su textura jugosa y húmeda.
Os advierto desde ya a los que os pueda pillar desprevenidos: la blogosfera gastronómica al completo y redes sociales varias corren el riesgo inminente de colapsarse debido a una avalancha de calabazas en 3, 2, 1…
¿Puede haber algo más típicamente americano que el Apple Pie? Pues antes de quedarse como invitada de honor en los postres de tantos y tantos hogares estadounidenses, parece ser que este popular plato ya llevaba unos cuantos años por el mundo.
Todos hemos oído en numerosas ocasiones cómo se emplean los términos muffins, magdalenas (e incluso cupcakes) indistintamente —os confieso que mi yo más «terminólogo» se rebela internamente, pero ese es un tema para otro día.
Con él llegarán también a los mercados las calabazas y otros frutos y hortalizas de temporada, pero yo ya no podía esperar más para encender el horno y preparar este sorprendente bizcocho de calabaza con streusel de especias. Así que ¡hala, calabazas en agosto! ¿Anticipación? ¿Transgresión? ¿Impaciencia? Lo que sea, pero qué rico
...un mini reportaje sobre las distintas bakeries (pastelerías) que tuve la oportunidad de visitar junto con mi familia en nuestra última visita a Londres y por otro, la nueva receta -en gran parte consecuencia de estas visitas- de un más que reconfortante triple berry cheesecake o tarta de queso con frutas del bosque...
Muchos ya la conoceréis y sabréis que esta tarta es todo un clásico dentro de la historia de las tartas americanas, pero no temáis, no os voy a soltar el rollo completo esta vez, que la receta se extiende ya bastante.


