Estrenamos día cargado de emoción, anticipo de lo que está por venir, y empezamos a despedirnos ya de este 2015. Las publicaciones del blog también se despiden hasta la vuelta de las fiestas...
¡Estoy escandalizada! Pero ¿cómo es posible que haya pasado todo este tiempo desde la última vez que publiqué una señora tarta, con toda su presencia y encanto indiscutibles?
Confieso que llevaba varios años dándole vueltas a la idea de hacer (o más bien, intentar hacer) mi propio panettone casero. Llegadas estas fechas...
Uno de los últimos y más reveladores descubrimientos en cuanto a recetas se refiere, fue darme cuenta de que el placer de saborear un buen gofre no tenía por qué acabar después de probar la clásica y venerada versión por todos conocida: los tradicionales gofres belgas.
Sabía que esto iba a pasar. Lo intuía. Es llegar el fresquito y empezar a preparar recetas con chocolate, todo uno.
Después de la sencillez extrema de mi anterior receta, esta vez me apetecía probar algo más arriesgado para mí. Con esto no quiero decir que la elaboración de este chocolate babka suponga una barrera infranqueable bajo ningún concepto;
Soy consciente de que últimamente, el pan, de una forma u otra, no deja de protagonizar las nuevas publicaciones del blog.


