¿No os parece que las tartas tipo pie así enrejadas, como es el caso de esta tarta de arándanos (blueberry pie), siempre han quedado muy fotogénicas en las películas y dibujos animados que hemos visto toda la vida?
El de hoy es un dulce del que, reconozco, nunca había oído hablar hasta hace bien poco: los requetebritánicos y archinavideños mince pies.
La masa quebrada casera es una de esas recetas a las que vuelvo una y otra vez porque es un básico recurrente en la elaboración de otras recetas. Y es que tanto si nos apetece preparar una tarta dulce (como esta Apple Pie), como una salada (por ejemplo, esta otra deliciosa Quiche Lorraine)...
Os advierto desde ya a los que os pueda pillar desprevenidos: la blogosfera gastronómica al completo y redes sociales varias corren el riesgo inminente de colapsarse debido a una avalancha de calabazas en 3, 2, 1…
¿Puede haber algo más típicamente americano que el Apple Pie? Pues antes de quedarse como invitada de honor en los postres de tantos y tantos hogares estadounidenses, parece ser que este popular plato ya llevaba unos cuantos años por el mundo.
Esta vez me he decantado por una tarta, pero ¡salada! Sí, salada. Y aunque no sólo de dulce vive el hombre, el caso es encender el horno. Esta quiche de puerros y bacon es una versión de un clásico súper sencillo y perfectamente "personalizable"...


