- Cuando están calientes, las galletas tienen una consistencia muy blanda y por lo tanto son más frágiles y hay que manipularlas con cuidado. Puede parecer que están incluso crudas (pero está bien así); terminarán de cocerse con el calor residual de la bandeja; si sobrepasamos el tiempo de horneado, tendremos unas galletas secas y deslustradas. Adquirirán su consistencia definitiva al enfriarse.
- Tanto las galletas ya hechas como las bolas de masa cruda se pueden congelar (durante unos 2 meses aprox., bien envueltas primero en film transparente y después en papel de aluminio para que no se estropeen). En el primer caso, las sacaremos del congelador y esperaremos a que se descongelen a temperatura ambiente dentro de su envoltorio. Si hemos congelado las bolas de masa cruda, las meteremos en el horno sin descongelar y aumentaremos el tiempo de horneado unos 5 minutos más o hasta que comiencen a dorarse.
- Si no estás por la labor de usar mantequilla de cacahuete, pero te apetece probar unas buenas galletas caseras con M&M's®, puedes echarle un ojo a la receta de
Chocolate Chip Cookies y directamente sustituir los chips de chocolate por M&M's®.
- Si sí vas a seguir la receta al pie de la letra con su mantequilla de cacahuete y todo, has de saber que cuanto más natural ésta sea, peor resultado a la hora de hornear con este ingrediente. Raro, ¿verdad?
- Si contamos con 2 bandejas de horno iremos, obviamente, el doble de rápido, pues mientras una se enfría ya podemos ir horneando las siguientes.