- *Recuerda que si el
pan de molde no es lo tuyo (o no tienes a mano en un momento de necesidad
breadandbutterpuddingera), puedes probar con un sinfín de opciones:
brioche,
croissants,
panettone, pan de masa madre, casero, etc. Sólo evita los de miga prieta y los de harinas oscuras, como el centeno; éstos no absorberían bien los líquidos y acabarías con una especie de sopa de pan.
- Además de la obligada mantequilla, es muy común untar también el pan con mermelada. Hay quien lo considera una desviación descabellada de la norma, pero tú haces tu
bread and butter pudding a tu gusto, ¿verdad?.
- En lugar de utilizar una rama de canela, también puedes espolvorear cada capa de pan con un poco de canela molida (con 2 cucharaditas será más que suficiente). Igualmente, puedes sustituir la rama de canela por una vaina de vainilla abierta por la mitad longitudinalmente para aromatizar la leche (o 1 cucharadita de
extracto puro de vainilla a la hora de batir los huevos).
- Si no puedes esperar a que se ponga duro el pan (lo entiendo), siempre puedes "secar" el pan que tengas del día si lo cortas a rebanadas y lo introduces en el horno, previamente precalentado a 90-95ºC (200ºF), durante unos 10 minutos. Espera a que se enfríe antes de utilizarlo.
- El
bread and butter pudding se puede recalentar perfectamente; cúbrelo con papel de aluminio e introdúcelo en el horno precalentado a 180ºC (350ºF) durante unos 5 minutos.
- Si lo prefieres, puedes sustituir las pasas por arándanos deshidratados, chips de chocolate, fruta confitada troceada, etc. En caso de ceñirte a los cánones, también es muy común poner las pasas a remojo durante la noche con algún licor de tu elección, tipo ron, vino dulce, Grand Marnier, brandy, etc., sólo escúrrelas cuando las vayas a usar.