- *Para la masa, en lugar de jarabe de malta de cebada, puedes usar miel (preferiblemente oscura, como la de brezo) o sirope de agave. Puedes incluso usar directamente azúcar blanco. Ya no tendrán el característico sabor de los de NY, pero si lo que te gusta son los bagels en sí, te encantarán igualmente.
- Si no quieres planificar con tanta antelación o simplemente no eres de los que pueden esperar tanto, puedes hacerlo todo el mismo día. Una vez formados, cúbrelos con un paño de algodón limpio y húmedo y déjalos reposar 10 minutos antes de hervirlos. El resultado varía ligeramente en la consistencia de la miga, pero aun así están impresionantes.
- En vez de hacer agujeros a bolas de masa, también puedes optar, si te parece más sencillo, por darles la típica forma de donut formando una especie de cordón alargado (unos 25 cm) y cerrarlo formando un círculo.
- Si vas a congelar tus bagels, una vez formados y levados (aún crudos) deposítalos sobre una bandeja recubierta con papel vegetal, cúbrelos con film transparente e introdúcelos en el congelador. Una vez congelados, mételos en bolsas con cierre tipo zip y vuelve a meterlos en el congelador. Ve sacándolos según los vayas necesitando (continúa a partir del punto 9). A la hora de hervirlos, habrás de aumentar el tiempo de cocción unos 30 segundos por cada lado.
- También puedes congelarlos recién hechos (una vez fríos).
- Día nacional del bagel: 9 de febrero.