Cranberry Hazelnut Chocolate Chunk Cookies {Galletas con Trocitos de Chocolate, Arándanos y Avellanas}
- Cuando están calientes, estas galletas tienen una consistencia muy blanda y por lo tanto son muy frágiles, así que hay que manipularlas con cuidado. Puede parecer que están incluso crudas (así es como han de estar); terminarán de cocerse con el calor residual de la bandeja (si sobrepasáramos el tiempo de horneado, conseguiríamos unas galletas secas y deslustradas). Además, las galletas adquieren su consistencia definitiva al enfriarse.
- Si lo prefieres o te viene mejor, puedes sustituir la avellanas por cualquier otro fruto seco: nueces, pistachos, anacardos, etc. Lo mismo se aplica al chocolate; puedes probar con chocolate blanco, con leche, una combinación de varios...
- Tanto las galletas ya hechas como las bolas de masa cruda se pueden congelar (durante unos 2 meses aprox., bien envueltas primero en film transparente y después en papel de aluminio para que no se estropeen). En el primer caso, las sacaremos del congelador y esperaremos a que se descongelen a temperatura ambiente dentro de su envoltorio. Si hemos congelado las bolas de masa cruda, las meteremos en el horno sin descongelar y aumentaremos el tiempo de horneado unos 5 minutos más o hasta que los bordes comiencen a dorarse.
- Si dispones de 2 bandejas de horno irás, obviamente, el doble de rápido, pues mientras una se enfría ya puedes ir horneando la siguiente tanda.
- Si te parecen demasiadas galletas (aunque no sé cómo podría suceder algo así...), puedes dividir las cantidades sin problema (utiliza 1 solo huevo entero).
- Día nacional de las american cookies: 4 de diciembre.