Tamizamos la harina, la levadura química, el bicarbonato sódico y la sal. Reservamos
En un cuenco mediano, combinamos el sour cream junto con la leche hasta conseguir una textura homogénea. También reservamos.
En el cuenco de nuestra amasadora, equipada con el accesorio de pala (o en un cuenco grande) batimos la mantequilla y el azúcar con energía hasta conseguir una textura esponjosa y un color más pálido (unos 4 ó 5 minutos).
Añadimos y mezclamos más despacio los huevos de uno en uno y ligeramente batidos. No añadiremos el siguiente hasta que el anterior no se haya integrado del todo.
Incorporamos el extracto de vainilla y mezclamos hasta combinar por completo.
Con ayuda de una espátula de silicona vamos despegando los restos de masa de las paredes del cuenco conforme vamos añadiendo ingredientes nuevos.
Agregamos ahora, por un lado, los ingredientes secos que teníamos reservados (punto 3) y por otro, los húmedos (punto 4), alternándolos de la siguiente manera: ⅓ de ingredientes secos, ½ de ingredientes húmedos; ⅓ de ing. secos, ½ de ing. húmedos y finalmente el último ⅓ de ing. secos restante. Es decir, empezamos y acabamos con los ingredientes secos, mezclando en cada adición lo justo para integrar los ingredientes.
Separamos la masa en dos cuencos: en el que hemos estado utilizando podremos dejar el 60% de la masa (aproximadamente) y el 40 % restante en el otro.
En el cuenco con menos masa añadimos la leche y el cacao, previamente tamizado, y mezclamos lo justo para integrar bien el cacao.
Para conseguir este efecto marmolado, ponemos primero una cucharada de masa blanca en el molde. Sobre ella, añadimos una cucharada de masa con cacao y de nuevo otra de masa blanca. Vamos alternado una cucharada de cada cuenco, cuidando de que no se mezclen, hasta que cubramos toda la capacidad del molde.
Una vez añadida toda la masa, damos unos golpecitos contra el banco de la cocina (es preferible colocar un paño doblado entre el molde y la superficie) para que la masa termine de asentarse bien, se rellene cada rincón del molde y se expulsen así las posibles burbujas de aire.
Horneamos durante 55-60 minutos. Comprobamos si está hecho insertando una brocheta (o cake tester) en el centro; si sale limpia ya está, si no, vamos comprobando cada par de minutos hasta que salga.
Una vez horneado correctamente, lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar en el molde durante 10 minutos exactamente.
Pasado este tiempo, damos unos golpecitos contra el banco de la cocina de nuevo y movemos con cuidado en todas las direcciones. Así nos aseguramos de que se ha despegado sin problema de las paredes y del fondo del molde. Le damos la vuelta con cuidado y lo dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.Espero que os animéis y que os guste tanto como a nosotros!
Notas
- Día nacional del Bundt Cake: 15 de noviembre.
Recipe by Pemberley Cup & Cakes at https://pemberleycupandcakes.com/2013/03/20/zebra-bundt-cake/