Preparamos un molde para muffins con 12 cápsulas de papel para muffins y reservamos. También podemos prescindir de las cápsulas, pero entonces hemos de engrasar cada cavidad del molde a conciencia.
En un cuenco grande, mezclamos bien el azúcar con la ralladura de limón. Lo ideal es emplear los dedos, de manera que el azúcar se impregne bien con los aceites de la piel del limón.
A continuación, añadimos la harina, la levadura química, el bicarbonato sódico, las semillas de amapola y la sal y, con ayuda de unas varillas, mezclamos hasta combinar por completo. Reservamos.
En un cuenco mediano, mezclamos igualmente con las varillas los ingredientes líquidos: huevos, sour cream, leche, mantequilla derretida, extracto de vainilla y zumo de limón.
Es el momento de verter los ing. líquidos (punto 6) sobre los ing. secos (punto 5) y mezclar sin perder tiempo, pero con suavidad, con una espátula de silicona empleando tan sólo unos cuantos movimientos (10-15 serán suficientes). No hemos de preocuparnos por dejar una masa homogénea; si hubiera quedado algún resto de harina por combinar o algún grumillo, no es problema en absoluto; en el horno todo emulsiona a la perfección. Cuanto más mezclemos este tipo de masa, menos esponjosos quedarán nuestros muffins. Y ¿quién quiere unos muffins duros y pesados como piedras?
Repartimos la masa entre las 12 cápsulas de papel por igual (una cuchara de helado suele ser un gran aliado para este menester). Procuraremos no sobrepasar los ⅔ de su capacidad para evitar que se desborden al subir dentro del horno.
Horneamos durante 18-20 minutos o hasta que hayan adquirido un tono ligeramente dorado y al insertar una brocheta o cake tester en el centro de uno de ellos, ésta salga limpia de migas.
Dejamos reposar dentro del molde sobre una rejilla unos 5 minutos antes de desmoldar y dejar enfriar por completo (especialmente si los vamos a glasear).
Del glaseado de limón:
En un cuenco pequeño, colocamos el azúcar glass, previamente tamizado, añadimos 1½ cucharadas de zumo de limón y mezclamos hasta combinar. Iremos añadiendo zumo muy poco a poco hasta obtener la consistencia deseada.
Con la misma cuchara con la que hemos combinado nuestro glaseado, lo vamos dejando caer sobre nuestros muffins de limón (ya fríos) a modo de hilillo. Para un sabor cítrico más intenso, también podemos cubrirlos por completo.Se conservan bien tapados a temperatura ambiente durante unos 3-4 días.
Notas
- Asegúrate de que las semillas de amapola que emplees son aptas para el consumo. Son fáciles de encontrar en herboristerías, tiendas de dietética o incluso en la sección de especias de algunos supermercados.
Recipe by Pemberley Cup & Cakes at https://pemberleycupandcakes.com/2013/11/12/lemon-poppy-seed-muffins-muffins-de-limon-con-semillas-de-amapola/