- *El azúcar extrafino es muy común en la repostería de origen británico; se disuelve muy fácilmente en las mezclas para bizcochos, merengues, etc. Si no dispones de azúcar extrafino en casa (o no das con él), es tan sencillo como moler azúcar blanco normal (en un molinillo de café o en el accesorio para picar de la batidora) hasta que los cristales del azúcar queden más pequeños.
- **La harina bizcochona o leudante es un tipo de harina muy utilizado también en la repostería de origen británico. No es más que harina floja (de uso común) en la que el impulsor químico (levadura tipo Royal) y la sal ya vienen incorporados. Si no das con ella, para esta receta mezcla 240 g de harina floja junto con 8 g (1¾ cucharaditas) de impulsor químico y 3 g (1/2 cucharadita) de sal.
- Puedes perfectamente prescindir de la almendra molida e incrementar el peso de la harina esos 50 g. Personalmente encuentro que la almendra le da una textura exquisita a la miga de este bizcocho.
- Como la piel del limón es clave en esta receta para conseguir ese toque genuino que buscamos (tanto la ralladura para aromatizar como la corteza para decorar), es imprescindible elegir limones orgánicos o que no hayan sido tratados con ceras.
- Si quieres hacer tu propia piel de limón confitada, corta un limón en rodajas más o menos finas (unos 5 mm aprox.), retira la pulpa con la punta de un cuchillo pequeño bien afilado (deja una fina capa de la membrana blanca) y corta cada rodaja por la mitad. Coloca las tiras en un cazo mediano con unos 300 ml de agua a fuego medio-fuerte y lleva a ebullición. Retira el agua, añade agua de nuevo (la misma cantidad) y espera a que rompa a hervir otra vez. Repite esta operación una vez más y reserva las tiras de limón sobre un trozo de papel absorbente (así quitamos el amargor de la piel). Mientras, coloca 265 g de azúcar junto con 320 ml de agua en el mismo cazo, remueve con suavidad a fuego medio-alto hasta que el azúcar se haya disuelto. Añade entonces las tiras de limón, reduce el fuego al mínimo y deja cocer (sin tapar) durante unos 45-60 minutos hasta que la piel quede tierna y translúcida. Deja escurrir sobre una rejilla y espera unos 10-15 minutos; pasado este tiempo pasa la piel de limón ya confitado por azúcar (opcional) y deja secar a temperatura ambiente unas 8 horas. Ya que te pones, puedes hacer de sobra y almacenar; se conserva en un recipiente hermético refrigerado durante unas 6-8 semanas. El almíbar de limón sobrante también lo puedes conservar en un recipiente hermético en la nevera para otros usos.
- También es habitual preparar esta
Madeira Cake en un
molde rectangular (loaf pan). Es posible que el tiempo de horneado varíe con respecto al molde redondo, así que habremos de estar bien atentos para que no se nos cueza de más ni de menos (iremos comprobando la miga, pinchando el centro con una brocheta, pasados los primeros 40 minutos).