- Si lo preferimos, podemos "vestir" nuestro bizcocho de frutos del bosque, una vez frío, con un delicioso glaseado de limón, que le va de perlas a esta receta. Yo a veces lo añado; otras, como ésta, no. Es muy sencillo: en un cuenco mediano mezclamos 60 g (½ cup) de
azúcar glas, 1 cucharada (14 g) de queso cremoso (tipo Philadelphia) y 1 ½ - 2 cucharaditas de zumo de limón recién exprimido. La consistencia ha de ser algo fluida, pero no demasiado, por lo que en primer lugar añadiremos sólo 1 ½ cucharaditas del zumo y, si fuera necesario, el resto. El glaseado, además de aportar más dulzor y ese toque adicional de sabor, ayudará a que nuestro bizcocho se conserve tierno por más tiempo.
- La fruta que empleemos no ha de estar demasiado madura o se deshará fácilmente al manipularla y durante el horneado.
- Si vamos a usar frutos del bosque congelados, no es aconsejable descongelarlos previamente o, de lo contrario, mancharían la masa del bizcocho en exceso.
- Obviamente, puedes optar por utilizar sólo una variedad de fruta; todos tenemos nuestros favoritos ;)