Engrasamos un molde rectangular apto para el horno de unos 26 x 18 cm (10" x 7")*, recubrimos el interior con papel vegetal para horno y volvemos a engrasar. Reservamos.
En un cuenco amplio, combinamos la harina, el azúcar y la sal con ayuda de unas varillas.
A continuación, añadimos la mantequilla, bien fría y cortada en pequeños dados, y la integramos a la mezcla de ingredientes secos del punto anterior con ayuda de un pastry blender, un par de cuchillos o incluso con la yema de los dedos lo justo hasta obtener una especie como de miguitas harinosas irregulares. No debemos mezclar en exceso para que la mantequilla no se caliente y se llegue a ablandar.
Seguidamente, rellenamos el molde que teníamos preparado con la mezcla anterior, repartiéndola bien por toda la base, y presionamos con los dedos o con el reverso de una cuchara grande para que quede una capa bien compacta y uniforme. Si vemos que la mantequilla empieza a fundirse y se nos pega a las manos (o a la cuchara) introduciremos el molde en el frigorífico durante unos 10 minutos; así será mucho más sencillo conseguir una base uniforme y compacta.
Horneamos durante 20 minutos hasta que los bordes empiecen a dorarse y reservamos sobre una rejilla hasta que añadamos el relleno.
Del relleno:
Mientras se hornea la base podemos ir preparando el relleno. Empezamos batiendo con suavidad los huevos y el azúcar en un cuenco mediano hasta obtener una mezcla homogénea.
Seguidamente, agregamos el zumo y la ralladura de limón y mezclamos de nuevo hasta combinar por completo.
Finalmente, añadimos la harina, tamizada directamente sobre la mezcla anterior, que integraremos igualmente con las varillas lo justo hasta que no queden rastros visibles de la harina.
Vertemos la mezcla anterior sobre la base aún caliente y horneamos durante unos 22-25 minutos, justo hasta que el relleno se haya cuajado.
Retiramos del horno y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.
Una vez frío el molde, lo cubrimos con film transparente y refrigeramos durante al menos 4 horas (o toda la noche).
A la hora de servir, espolvoreamos con azúcar glass y cortamos las porciones con un cuchillo bien afilado.Se conservan refrigerados durante unos 3 días.
Notas
- *Para conseguir un mayor grosor, usa las mismas cantidades en un molde cuadrado de unos 20x20 cm (8" x 8"). Es posible que necesites alargar unos minutos el tiempo de horneado final, por lo que no le quites ojo al horno pasados los primeros 20 minutos. - Para convertir tus lemon bars en un bocado aún más especial, prueba a añadir al relleno unos 50 g (1/2 cup aprox.) de frambuesas o fresas, previamente trituradas y pasadas a conciencia por el colador; con tan sólo un pequeño paso extra, tendrás a cambio unos espectaculares Pink Lemonade Bars. ¡No me digas que no te encanta la idea!
Recipe by Pemberley Cup & Cakes at https://pemberleycupandcakes.com/2016/07/15/lemon-bars-cortadillos-de-limon/