Autor: Pemberley Cup & Cakes by Rosa
Tipo de receta: Scones & Biscuits
Origen: American
Raciones: 12-14 (según tamaño)
- *Si no encuentras moras frescas en según qué época del año, no dudes en utilizarlas congeladas (y sin descongelarlas previamente); la única diferencia será que la masa adquirirá un tono púrpura más pronunciado.
- **Generalmente, la fruta se suele añadir en el punto 7 de la elaboración y se integra al tiempo que damos forma a la masa para que queden todos los ingredientes bien cohesionados. Sin embargo, en este caso, lo he hecho de manera un poco diferente; después de un par de pruebas, las moras no aguantaban la manipulación de la masa y se rompían totalmente, humedeciendo la mezcla en exceso (lo que la hacía totalmente ingobernable) y tiñendola toda de púrpura. Es posible que estuvieran un poco maduras de más.
- En cualquier caso, trata de utilizar fruta no demasiado madura, pues se rompería con más facilidad, manchando la masa en exceso.
- Pese a que la fruta estrella de esta receta son las moras, puedes reemplazarlas por cualquier otro fruto del bosque de tu preferencia.
- Estos scones se congelan a la perfección en crudo antes de hornearlos; una genial manera de tener siempre a mano uno (o dos) en caso de emergencia. Introdúcelos en el horno directamente del congelador y alarga el tiempo de horneado unos 5 minutos hasta que crezcan por completo queden ligeramente dorados en la superficie. ¡Una idea perfecta!
- También se pueden congelar sin problema recién hechos y una vez fríos. Tan sólo habrás de darles un golpe de calor en el horno precalentado a 160ºC (320ºF), directamente del congelador, durante unos 5-10 minutos hasta que queden tiernos de nuevo ¡y listo!
- Aunque los scones despliegan su verdadera magia recién hechos, se pueden consumir durante 1-2 días más casi como el primer día; 2-3 minutos sobre la tostadora (si es horizontal; si no, introdúcelos en el horno) son suficientes para devolverles gran parte de esa frescura inicial.
- Día internacional del scone: 30 de mayo.