- Si lo prefieres, puedes añadir algún tipo de colorante al glaseado para realizar distintos diseños. Yo suelo decorarlas sólo en blanco, más que nada por no preparar varias mangas pasteleras, pero el efecto final es muy bonito: labios en color rojo, botones en verde, etc.
- Si lo deseas, puedes prescindir del sirope de maíz; su misión es aportar algo de brillo, pero no afecta al sabor.
- Existen, además, glaseados más elaborados que quedan perfectos y preciosos cuando se secan, pero generalmente opto por éste que es rápido y sencillo y no necesita ingredientes demasiado específicos.
- La cantidad indicada de cada especia, está ajustada a mi gusto personal, así que no dudes en reducir o aumentar, eliminar o incluir las que prefieras.
- Sin el glaseado, estas galletas se pueden congelar perfectamente hasta 3 meses; tan solo habrás de traspasarlas del congelador al frigorífico la noche anterior. Recuerda envolverlas bien en film transparente primero y papel de aluminio después.
- Día nacional (EEUU) del gingerbread: 21 de noviembre