Cranberry Scones {diferenciando términos III}
 
Tiempo de Prep (esperas incl.)
Tiempo de Cocción
Tiempo Total
 
Autor:
Tipo de receta: Scones & Biscuits
Origen: American-British
Raciones: 12
Ingredientes
(Todos los ingredientes han de estar a temperatura ambiente, salvo que se indique lo contrario)
Para los scones:
  • 160 ml (2/3 cup) de buttermilk, muy frío (más algo de buttermilk extra para pincelar)
  • 1 huevo (L)
  • 360 g (2 ¾ cups) de harina de trigo floja
  • 1 cucharada de levadura química (tipo Royal)
  • ¼ cucharadita de bicarbonato sódico
  • 100 g (½ cup) de azúcar blanco
  • Ralladura de media naranja grande (unas 2 cucharaditas)
  • ½ cucharadita de sal
  • 140 g (½ cup + 2 cucharadas) de mantequilla sin sal, muy fría y cortada en pequeños dados
  • 120 g (¾ cup) de arándanos deshidratados
Para el glaseado (opcional):
  • 115 g (1 cup) de azúcar glass, tamizado
  • 3-4 cucharaditas (15-20 ml) de zumo de naranja
Elaboración
De los scones:
  1. Precalentamos el horno (eléctrico) a 200ºC (400 degrees F) y cubrimos la bandeja del horno con papel vegetal de hornear o un tapete de cocción de silicona. Reservamos.
  2. En un cuenco pequeño, mezclamos bien el huevo y el buttermilk con unas varillas, cubrimos con film trasparente y reservamos la mezcla refrigerada hasta su uso.
  3. En un cuenco mediano, mezclamos la ralladura de naranja con el azúcar, friccionando bien con la yema de los dedos para que se liberen los aceites contenidos en la piel de la fruta hasta combinar por completo.
  4. En un cuenco amplio, con ayuda de unas varillas, combinamos la harina, la levadura química, el bicarbonato sódico, el azúcar aromatizado y la sal hasta conseguir una mezcla homogénea.
  5. Agregamos la mantequilla, bien fría y cortada en pequeños dados, a la mezcla de harina y mezclamos suavemente hasta que ésta quede bien recubierta por los ingredientes secos. Sin dejar que la mantequilla pierda frío (podemos ayudarnos de un pastry blender o también podemos usar dos cuchillos en su lugar), trabajamos la mantequilla lo justo hasta integrarla en la harina, de forma que acabemos con una mezcla irregular, pero aún queden restos visibles de algunos trocitos de mantequilla.
  6. Incorporamos la mezcla de huevo y buttermilk y mezclamos hasta más o menos integrarlo todo. Hemos de procurar no mezclar en exceso o acabaríamos con unos scones densos y duros.
  7. Traspasamos la masa a una superficie de trabajo, ligeramente enharinada, añadimos los arándanos y los incorporamos con las manos, plegando la masa sobre sí misma repetidas veces lo justo hasta que queden uniformemente repartidos (la masa resultante será algo pegajosa). Hemos de trabajar con cierta presteza, procurando que la mezcla no se caliente en exceso, lo que dificultaría su manipulación. Si esto sucediera, no debemos añadir más harina, sino refrigerarla durante unos minutos antes de continuar (también es aconsejable tratar de mantener las manos siempre frías a lo largo de todo este proceso).
  8. Dividimos entonces la masa en 2 partes iguales y, con la palma de las manos, formamos un círculo con cada una de las partes de unos 17,5 cm (7") Ø y unos 2,5 (1") cm de grosor.
  9. Con un cuchillo grande y bien afilado, cortamos cada disco de masa en 6 porciones triangulares, como si fuera una pizza, y las colocamos en la bandeja del horno que teníamos preparada, dejando una mínima separación entre una y otra.
  10. Pincelamos la superficie de nuestros scones con un poco de buttermilk con ayuda de un pincel de repostería, introducimos la bandeja con nuestros scones en el horno a media altura y horneamos durante unos 20-22 minutos hasta que hayan subido por completo y hayan adquirido un ligero tono dorado en la superficie.
  11. Dejamos enfriar totalmente sobre una rejilla antes de aplicar el glaseado. Si no tenemos previsto glasear nuestros scones, podemos servirlos aún templados tras 20 minutos o a temperatura ambiente.
Del glaseado:
  1. Con ayuda de unas varillas, combinamos el azúcar glass junto con el zumo de naranja, que iremos añadiendo progresivamente cucharadita a cucharadita, hasta lograr la consistencia deseada, de forma que obtengamos una mezcla suave y homogénea (con una consistencia similar a la de la mahonesa). Si finalmente quedara demasiado líquido, añadiríamos más azúcar glass; si quedara demasiado denso, añadiríamos más zumo, en cualquier caso, siempre poco a poco.
  2. Aplicamos sobre nuestros scones y dejamos que se solidifique durante al menos una hora antes de servir. No hay nada comparable a unos scones recién hechos, pero si por casualidad sobrara alguno, conservar bien envuelto en un recipiente hermético a temperatura ambiente y consumir en 2 días.Firma Rosa M Lillo
Notas
- En lugar del glaseado, también puedes probar a pincelarlos con un poco de mantequilla derretida y espolvorearlo con azúcar.
- Una vez fríos se pueden congelar. Para descongelarlos los podemos introducir directamente en el horno (eléctrico) a 160ºC durante unos minutos.
- También se pueden congelar crudos, justo antes de meterlos en el horno. Cuando vayamos a consumirlos, los hornearemos directamente, sin descongelar, alargando el tiempo de horneado 5 minutos o hasta que hayan crecido lo suficiente y estén dorados por encima.
- Día nacional del scone: 30 de mayo.
Recipe by Pemberley Cup & Cakes at https://pemberleycupandcakes.com/2015/06/16/cranberry-scones-diferenciando-terminos-iii/