- Para esta receta, yo he utilizado el modelo del molde Anniversary de Nordic Ware® porque me encanta su sencillez y elegancia, pero cualquier otro modelo hará su papel a la perfección.
- Aunque en la receta original suele recomendarse mermelada de frambuesa, este bundt cake (o su versión original en forma de tarta) queda igualmente perfecto con cualquier mermelada que nos guste, especialmente de frutas con un toque algo ácido, pues combina a la perfección con el sabor de las almendras.
- Debido a la diferencia de densidad entre la masa del bizcocho y la mermelada, esta última se suele hundir hasta el fondo (que en este caso, al tener que voltear el bizcocho al desmoldarlo, acabará siendo la parte superior) durante el horneado y sin dejar ni el más mínimo rastro a su paso hagamos lo que hagamos. Aplicando una capa de harina sobre la masa sin hornear antes de añadir la mermelada, podemos evitar que llegue a incluso a quedarse fuera del bizcocho, pero todo depende siempre de la proporción materia grasa / azúcar / agua que contenga la receta. Aun así, si probáis a hacer esta receta y dais con la forma de mantener la mermelada a raya, soy toda oídos...