- Es preferible evitar utilizar fruta demasiado madura, o tras el horneado habrá perdido toda su textura y forma y parecerá que hayamos rellenado nuestra galette con compota.
- A pesar de las medidas aquí indicadas, hay quien opta por bordes más anchos y, por tanto, una visual del relleno más reducida y, por el contrario, quien prefiere dejar los bordes al mínimo y conseguir así una buena panorámica del relleno protagonizando su galette. No hay reglas, así que haz la tuya como más te guste.
- Si quieres disfrutar de tu galette calentita incluso al día siguiente, no te cortes e introduce la porción que te vayas a comer en el microondas a potencia media durante unos 30 segundos.
- En lugar de galletas o pan rallado, también podemos usar mermelada como barrera entre la fruta y la masa. Si te decides por esta opción, recuerda ajustar el azúcar del relleno; es probable que necesites reducirlo.
- *En caso de utilizar fruta de hueso (tipo melocotón, ciruela, albaricoque, etc.) necesitarás aumentar la cantidad de harina de maíz hasta 5 cucharadas (35 g) fácilmente. Si te decides por frutos rojos (o frutos del bosque), higos, etc., con 3 cucharadas (20 g) será suficiente.
- A pesar de ese toque rústico inconfundible de las galettes, puedes probar a dejar los bordes de la masa con un aire más artístico. Se puede pinzar cada pocos centímetros, formando pequeños radios hacia el centro, dejando la galette con forma circular en lugar de geométrica. También hay quien prefiere recortar hasta igualar los bordes de la masa para un acabado más preciso.