1 cucharada (15 ml) de zumo de limón recién exprimido
1-2 cucharadas (15-30 ml) de leche
Elaboración
De la masa:
Empezaremos apartando unos 100 g (¾ cup) de la harina.
A continuación, disolvemos una cucharadita del azúcar en el agua templada, añadimos la levadura desleída y dejamos reposar unos 10 minutos sin remover para que ésta vaya actuando.
Mientras tanto, colocamos la leche templada, el resto del azúcar, el huevo, la mantequilla y la sal en el cuenco de nuestra amasadora (o un cuenco grande) y combinamos con unas varillas hasta obtener una mezcla uniforme.
Seguidamente, añadimos los 290 g (2¼ cups) restantes de la harina y mezclamos con suavidad hasta que ésta quede más o menos bien integrada (no es necesario esmerarse en exceso aún a la hora de mezclar).
Agregamos entonces la mezcla de levadura y seguimos mezclando hasta que quede todo más o menos combinado.
A continuación, vamos añadiendo el resto de la harina que teníamos reservada de forma gradual, una cucharada cada vez, mientras amasamos con el accesorio de gancho (si estamos utilizando amasadora eléctrica) durante unos 5-6 minutos. También podemos hacer todo el amasado a mano sobre una superficie de trabajo, ligeramente enharinada, durante unos 8-10 minutos has. En este último caso, dejaremos de amasar cuando la masa se despegue con facilidad de la superficie y de nuestras manos y haya adquirido una textura suave y elástica (aunque algo pegajosa aún). Le damos entonces forma de bola y pasamos al punto 8.
Si hemos empezado a amasar con la amasadora, pasado el tiempo indicado, transferimos igualmente la masa a una superficie de trabajo, ligeramente enharinada, y terminamos de amasar a mano durante unos 3-4 minutos más (es posible que necesitemos añadir algo más de harina para espolvorear la masa y nuestras manos en este punto mientras amasamos). Sabremos que nuestra masa está perfectamente amasada cuando quede más o menos uniforme y elástica y se despegue sin demasiada dificultad de la superficie de trabajo y de nuestras manos, aunque aún seguirá ligeramente pegajosa (es posible que no necesites utilizar toda la harina reservada). Llegados a este punto, formamos una bola con la masa.
Recubrimos bien un cuenco amplio con unas gotas de aceite vegetal, y colocamos la bola de masa en su interior, girándola unas cuantas veces para que la película de aceite la impregne por toda su superficie, y cubrimos con film transparente, bien ajustado a los bordes del cuenco.
Colocamos el cuenco en un lugar cálido y alejado de las corrientes de aire y dejamos levar durante unas 1-1½ horas o hasta que doble su volumen.
Una vez levada nuestra masa, la volcamos de nuevo sobre la superficie de trabajo,, ligeramente enharinada, y la desgasificamos, presionando con los nudillos 3-4 veces para expulsar los gases formados durante el proceso de levado.
Estiramos la masa con las manos hasta conseguir un rectángulo de unos 35 x 20 cm (14 x 8-inch) y 1 cm (½ inch) de grosor y dejamos reposar mientras preparamos el relleno.
Del relleno y el montaje:
Engrasamos una skillet de unos 23 cm (9-inch) de Ø (en su defecto, también podemos utilizar un molde tradicional redondo, apto para el horno, de estas mismas dimensiones). Reservamos.
En un cuenco mediano, mezclamos la ralladura de limón con el azúcar, friccionando concienzudamente para que se liberen los aceites de la piel del limón, hasta que queden ambos bien integrados. Reservamos.
Con ayuda de un pincel de repostería untamos bien toda la superficie de la masa estirada de manera uniforme.
A continuación, esparcimos el azúcar aromatizado por toda la capa de mantequilla, así como la sal.
Con un cuchillo largo y bien afilado, cortamos la masa a lo largo en tiras de unos 3 cm de ancho.
Procedemos a colocar las tiras de masa, de una en una, en forma de espiral, empezando desde el centro de la skillet (o molde) con la cara con el relleno hacia dentro.
Trabajaremos a la par colocando las tiras de masa, los arándanos y la rapsodia de arándanos (o mermelada) de la siguiente manera: con ayuda de un pincel de repostería, embadurnamos la cara exterior de cada tira y colocamos los arándanos frescos contra ella. Hemos de ajustar bien las tiras de masa entre sí para que no queden holgadas y acabemos con huecos no deseados en nuestro blueberry roll final.
Una vez finalizado todo el proceso, cubrimos con film transparente (esta vez, de forma holgada sobre nuestro roll) y dejamos levar de nuevo durante unos 45 minutos.
Horneado:
Unos 20 minutos antes de que transcurra el tiempo de este segundo levado, precalentamos el horno (eléctrico) a 190ºC (375 degrees F) y colocamos la rejilla del horno a media altura.
Una vez levado nuestro blueberry roll, horneamos durante unos 25-30 minutos hasta que adquiera un bonito tono dorado. Si vemos que se dora demasiado para nuestro gusto, podemos cubrirlo con papel de aluminio durante los últimos 15 minutos.
Del glaseado:
En un cuenco mediano, batimos el queso crema enérgicamente hasta obtener una textura suave y sin grumos.
Seguidamente, añadimos el zumo de limón y 1 cucharada de leche y seguimos mezclando hasta combinar por completo.
Para finalizar, vamos incorporando progresivamente el azúcar glass, previamente tamizado, mientras seguimos mezclando hasta obtener una consistencia cremosa y uniforme (si hubiera quedado demasiado denso, añadiríamos otra cucharada de leche).
Vertemos generosamente sobre nuestro blueberry roll aún caliente.Se conserva tierno bien cubierto a temperatura ambiente durante 1-2 días, aunque lo mejor es comerlo recién hecho.
Notas
- Yo he utilizado una skillet de 20 cm de Ø y me ha sobrado algo de masa, que he aprovechado para hacer algunos blueberry rolls individuales, pero con un diámetro de 23 cm, las cantidades se ajustan perfectamente. - Para esta receta, podéis utilizar igualmente arándanos congelados. No es necesario descongelarlos previamente, pero sí deberéis aumentar el tiempo del segundo levado hasta 1 - 1½ horas debido a las bajas temperaturas de la fruta en contacto con la masa.
Recipe by Pemberley Cup & Cakes at https://pemberleycupandcakes.com/2015/02/17/giant-skillet-blueberry-roll/