- Esta vez he utilizado un
molde rectangular para tartas de unos 35 x 13 x 3 cm (13 x 5 x 1
inches aprox.), con la base extraíble y los bordes acanalados, pero si lo prefieres, puedes usar uno redondo de unos 23-25 cm de Ø (9 - 10
inches) con las mismas características.
- Si tienes otras preferencias en cuanto al té, prueba a aromatizar esta tarta con tu té favorito. Obviamente, también puedes prescindir de él por completo.
- Si, por el contrario, necesitas una dosis mayor de té, no te cortes y añade otros 6 g (u otra bolsita de té) extra.
- En caso de que haya sobrado algo de masa, recuerda que admite perfectamente la congelación; sólo has de formar una bola bien lisa con los recortes y envolverla en film transparente primero y papel de aluminio después. Se conserva en el congelador unos 2-3 meses (recuerda etiquetarla!).