- A la hora de montar la nata, aunque sea parcialmente como en este caso, es muy importante que esté muy fría, así como todos los utensilios empleados (varillas y cuenco). De esta forma, se montará antes y con más firmeza.
- Para evitar que la melaza se quede pegada en los utensilios de medida, resulta muy útil recubrirlos ligeramente con un poco de aceite vegetal; así apenas desecharemos ni una gota.
- Si lo preferimos, en lugar de la técnica indicada en la receta para decorar nuestro
gingerbread, también podemos usar un cortapastas (con o sin texturizador) y hornearlas como cualquier galleta. Necesitaremos reducir el tiempo de horneado a unos 10-12 minutos.
- Es más, también puedes hornear la masa de una pieza a modo de bizcocho (algo denso, eso sí), bien ajustada en un
molde para loaves mediano (de unos 21x11 cm / 8x4-inch). No necesita refrigeración.
- Una vez glaseado el
gingerbread no se puede congelar.
- Día nacional (EEUU) del
gingerbread: 21 de noviembre.