- *En caso de no disponer de un molde como el empleado en la receta, puedes utilizar, en cambio, uno redondo de unos 23 cm (9") de Ø.
- Para montar la nata sin problemas es muy importante respetar la cantidad de materia grasa (MG) indicada; por debajo del 35% es muy difícil conseguir una buena consistencia. Para facilitar las cosas es imprescindible trabajar con la nata lo más fría posible. Si además tenemos en cuenta la previsión de introducir también en el frigorífico tanto el cuenco como las varillas que vayamos a utilizar antes de empezar con la receta, la nata se montará mucho mejor y más rápido.
- Obviamente, en lugar de higos, puedes utilizar la fruta de tu elección, siempre que no sea demasiado acuosa (como la sandía, por ejemplo, que estropearía el relleno) y preferiblemente jugosa y fragante (fresas, cerezas, mango, frutos del bosque...).
- Aunque en un apuro podríamos sustituir el queso mascarpone por otro queso de untar (tipo Philadelphia), no dejes de probar el primero; la combinación del mascarpone con la miel es sublime.