Pumpkin Roll with Cream Cheese Filling {Bizcocho de Calabaza con Relleno de Queso Crema}

Se nos acaba el otoño casi antes de darnos cuenta de que había llegado, pero eso no significa que con él se acaba el tiempo de llenar nuestros hornos de calabaza (y nuestras cacerolas, y las cucharas, y las despensas; ¡no, las notas no!). Nunca me había lanzado a hacer uno de estos bizcochos enrollados (también conocidos como «brazos de gitano») y me apetecía horrores probar cada vez que veía un suculento pumpkin roll en libros, en revistas o en alguna fabulosa web. Pensaba que sería una tarea minuciosa que requeriría cierta maestría y una técnica impecable, pero aquí está, y si a mí me ha salido a la primera, no puede ser tan difícil. A ver, no os voy a engañar a estas alturas; hay que prestar atención al momento preciso en que dar cada paso y no precipitarse, respetar los tiempos y las temperaturas indicadas, pero esto no es nada nuevo, ¿verdad?

Pumpkin Roll

Desde que la calabaza llegó a casa (lo cierto es que se trata de una incorporación relativamente reciente), lo hizo para quedarse y desde entonces tampoco dejo pasar la oportunidad de emplearla en un formato nuevo cada vez que surge la ocasión (¡uy, todos los que me quedan aún…!). Y ¿por qué me gusta tanto? Pues si os hacéis esta pregunta, sólo puede significar una cosa: ya estáis tardado en probarla. Tanto en bizcochos como en tartas, cremas, guisos, asada, etc. queda bien, y no sólo a la altura del paladar; según sigue su camino no hace más que bondades a su paso. Y la exuberante lista de especias que la complementan es todo un derroche de matices, aromas y sabores. A cada cual más irresistible. Asómate, asómate a la receta y verás.

Claro, que del relleno no he dicho ni una palabra. No, éste sólo tiene una virtud: está increíblemente delicioso y combinado con el sabor especiado de este bizcocho de calabaza… Mmm… Perdón, es de mala educación hablar con la boca llena… Hablamos…

Pumpkin Roll with Cream Cheese Filling {Bizcocho de Calabaza con Relleno de Queso Crema}
 
Tiempo de Prep (esperas incl.)
Tiempo de Cocción
Tiempo Total
 
Autor:
Tipo de receta: Cakes
Origen: American
Raciones: 10-12
Ingredientes
Para el bizcocho:
Para el relleno de queso crema:
Elaboración
Del bizcocho:
  1. Precalentamos el horno (eléctrico) a 190ºC y colocamos la rejilla a media altura.
  2. Engrasamos la bandeja del horno, cubrimos la base con papel de hornear y también lo engrasamos. Reservamos.
  3. Extendemos un paño de cocina limpio (a ser posible de algodón), lo más fino posible, sobre una superficie amplia y lo espolvoreamos con una fina capa de azúcar glass. Reservamos.
  4. En un cuenco mediano, mezclamos la harina, la levadura química, el bicarbonato sódico, las especias y la sal y combinamos bien con unas varillas. Reservamos.
  5. En el cuenco de nuestra amasadora, equipada con el accesorio de pala, (o en un cuenco grande) batimos enérgicamente los huevos y el azúcar hasta obtener una mezcla algo espesa.
  6. Añadimos a continuación el puré de calabaza y el extracto de vainilla y mezclamos un poco más hasta que quede todo bien integrado.
  7. Ahora incorporamos los ingredientes secos reservados (ver punto 4) y seguimos mezclando suavemente justo hasta que no queden restos visibles de harina.
  8. Vertemos la mezcla anterior sobre la bandeja del horno ya engrasada y extendemos bien hasta que cubra el fondo por completo. Como la mezcla es algo líquida, bastará con mover ligeramente la bandeja en todas las direcciones hasta que la superficie se alise por sí misma y llegue a todos los rincones.
  9. Finalmente, espolvoreamos con las nueces trituradas (si hemos optado por añadirlas) de manera uniforme por toda la superficie de la mezcla y metemos la bandeja en el horno.
  10. Horneamos unos 13 a 15 minutos. Hemos de comprobar que al presionar ligeramente sobre el centro del bizcocho, éste recupera su forma tras desaparecer la presión.
  11. Ahora hemos de trabajar lo más rápidamente posible, pero también con sumo cuidado, pues en caliente el bizcocho es más frágil. Lo retiramos de la bandeja y lo depositamos boca abajo (el bizcocho en contacto con el paño) sobre el paño espolvoreado con el azúcar glass. Retiramos el papel de hornear y enrollamos bizcocho y paño juntos comenzando por uno de los extremos cortos. Dejamos enfriar sobre una rejilla. Mientras tanto, podemos ir preparando el relleno.
Del relleno de queso crema:
  1. En el cuenco de nuestra amasadora, equipada con el accesorio de pala (o en un cuenco grande), añadimos todos los ingredientes para elaborar nuestro relleno y mezclamos primero a velocidad baja durante un par de minutos o hasta que empiecen a integrarse.
  2. Incrementamos la velocidad y seguimos mezclando hasta obtener una textura homogénea, cremosa y suave (no más de 5 minutos o corremos el riesgo de que pierda consistencia y se eche a perder).
  3. Cuando el bizcocho se haya enfriado, lo desenrollamos con cuidado y retiramos el paño.
  4. A continuación, extendemos la cobertura por toda la superficie del bizcocho con ayuda de una espátula grande.
  5. Finalmente, enrollamos de nuevo el bizcocho empezando por uno de los extremos más cortos. Hemos de procurar que no queden huecos pero que tampoco ha de quedar demasiado apretada, o el relleno se saldrá por los extremos y apenas se apreciará.
  6. Envolvemos en film transparente y refrigeramos al menos durante 1 hora antes de consumir.
  7. Podemos espolvorear nuestro bizcocho enrollado con azúcar glass justo antes de servir. Para cortarlo, emplearemos un cuchillo grande de sierra.

    Es recomendable mantenerlo refrigerado (de 2 a 3 días) y sacar del frigorífico media hora antes de consumir.
    Firma Rosa M Lillo
Notas
- El puré de calabaza lo puedes comprar ya hecho (el natural; sin nada más que calabaza) o hacerlo en casa sin demasiada complicación. En cualquier caso, no se debe confundir con la crema de calabaza; ése es otro plato.
- No te preocupes si ambos extremos del bizcocho ya enrollado quedan un poco feos; es normal, porque el relleno no llega igual a los bordes. Pero no por eso los vamos a tirar, eh? Están igualmente deliciosos.
- Si lo prefieres, también puedes recortar los extremos cortos; quedarás más rectos y uniformes, sobre todo el que queda en el interior de la espiral.
- Puedes congelar tu pumpkin roll ya cortado y tener un par de porciones listas en unos minutos en caso de urgencia o necesidad suprema o visita inesperada; se descongela bastante rápidamente a temperatura ambiente. Para que no se nos eche a perder, hemos de envolverlo con cierto esmero; primero en film transparente y después también en papel de aluminio.

Receta adaptada del Libby’s® Pumpkin Roll

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