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Pemberley Cup & Cakes by Rosa

Partidaria de encender el horno una vez al día. Aliada de los aromas que salen de la cocina. Defensora de los desayunos sin fin. Adepta al brunch y a la merienda. Incondicional de las tartas que no dejan de acumular velas.

El que más y el que menos atesora algún que otro recuerdo —quizás no muy lejano— frente a un buen bol de arroz con leche casero, pues sin duda es uno de esos postres característicamente nuestros que a tantos y tantos nos ha visto crecer. Últimamente, ese inconfundible recuerdo me ha estado acechando, imponiéndoseme cada vez con más insistencia, incluso urgencia, hasta el punto que no me ha quedado más que ceder y rendirme a su tenaz reclamo. Pese a todo, y dadas las fechas en las que nos encontramos, una versión algo más refrescante parecía incuestionable, y así, tras unos mínimos ajustes pertinentes, este helado de arroz con leche que os presento hoy (y que de verdad espero que probéis porque es sencillamente el placer mismo en estado puro) ha acabado siendo el resultado de la contienda que hemos estado manteniendo mis antojos y yo.