Bizcocho de lavanda y limón {Lemon Lavender Cake}

No sé si seremos muchos a estas alturas, pero a mí aún no me ha dado la gran pereza seguir encendiendo el horno y últimamente, entre unas cosas y otras, me apetece mucho preparar bizcochos sencillos, lo que no tiene por qué ser incompatible con disfrutar de un bocado único y verdaderamente especial. No quiero decir con esto que se vuelvan así más complicados necesariamente; la idea de la sencillez prevalece, pero la cosa no acaba ahí. Si en la entrada anterior nuestro bizcocho se vestía de gala con un buen puñado de fresas asadas, esta vez transformamos un modesto aunque ya de por sí sublime bizcocho de limón en una totalmente nueva experiencia para los sentidos y el recuerdo: este aparentemente recatado bizcocho de lavanda con un acertadísimo toque cítrico que sorprenderá a propios y extraños y embaucará incluso al más escéptico de los paladares.

Lemon Lavender Cake (Bizcocho de Lavanda y Limón)

Lemon Lavender Cake (Bizcocho de Lavanda y Limón)

No sabría explicar muy bien por qué, pero en casa no es de extrañar que haya habitualmente un pequeño alijo de flores secas de lavanda generalmente olvidado en algún rincón de la despensa y ocasionalmente redescubierto para la sorpresa y júbilo de algunos y el recelo y reserva inicial de otros. He de decir que, si bien es una de sus particularidades más reconocibles, no es su fragancia en concreto lo que más me atrae, pero siempre me han llamado la atención estas flores; además de parecerme sencillamente preciosas en su hábitat natural, provocativamente estilizadas y aparentemente frágiles en su esbeltez, tienen un no sé qué que evocan toda una serie de sensaciones y memorias de la infancia. Sin olvidar su vibrante combinación de colores, verde y morado intensos, que a su vez me resulta tremendamente sosegada. En caso de que os estéis preguntando cómo o dónde conseguirlas, os diré que las suelo comprar en herboristerías y son perfectamente aptas para el consumo humano, aunque tienen además todo un sinfín de usos (para infusiones, en cosmética, como ambientador, repelente de insectos y fungicida…).

Lemon Lavender Cake (Bizcocho de Lavanda y Limón)

Con todo, reconozco que la clave está en dar con la proporción justa (aquí no se cumple aquello de cuanto más azúcar, más dulce), pues unas florecillas de más y nuestro bizcocho acabará con un sabor que más nos recordará al jabón de manos que a bizcocho en sí. Sin embargo, en esta receta su presencia queda perfectamente equilibrada y armonizada con la del toque que aporta el limón, resultando así en un bocado no sólo lleno de exquisitos matices, os garantizo que éste que os presento aquí será uno de los más suaves, tiernos y delicados bizcochos que probaréis en mucho tiempo. Si aun así sentís que todavía no estáis del todo seguros, os insto a que hagáis la prueba en un primer lugar sin añadir la lavanda; después de no dar crédito al prodigio que acabáis de probar, estoy más que convencida de que no podréis dejar pasar la oportunidad de elevar ese placer a un nivel estratosférico con una pizquita de estas preciosidades.

Lemon Lavender Cake (Bizcocho de Lavanda y Limón)

Lemon Lavender Cake (Bizcocho de Lavanda y Limón)

Es posible que a algunos os suene de antes, pues lo cierto es que, aunque no es un ingrediente para nada recurrente en mis recetas, no es la primera que publico en la que he echado mano de unas cuantas flores de esta fascinante planta. Si aún no la habéis probado en vuestras elaboraciones más reposteras, os invito a que echéis un vistazo a esas otras propuestas en las que la lavanda ha acabado siendo la protagonista de mis aventuras culinarias. Si ha llegado a despertar aunque sólo sea un poquito vuestra curiosidad, este bizcocho de lavanda y limón que os traigo hoy es la manera más sencilla de empezar a conocerla como la nueva estrella invitada de vuestras creaciones.

Lemon Lavender Cake (Bizcocho de Lavanda y Limón)

Lemon Lavender Cake (Bizcocho de Lavanda y Limón)

Bizcocho de lavanda y limón {Lemon Lavender Cake}
 
Tiempo de Prep (esperas incl.)
Tiempo de Cocción
Tiempo Total
 
Autor:
Tipo de receta: Cakes
Tipo de cocina: American
Raciones: 8-10
Ingredientes
(Todos los ingredientes han de estar a temperatura ambiente, salvo que se indique lo contrario)

  • 200 g (1 cup) de azúcar blanco
  • 1 ½ cucharaditas de flores secas de lavanda (apta para el consumo)
  • 200 g (1 ½ cups) de harina de trigo de uso común
  • ½ cucharadita de levadura química (tipo Royal)
  • ½ cucharadita de bicarbonato sódico
  • ¼ cucharadita de sal
  • 2 huevos (L)
  • 120 ml (½ cup) de aceite de oliva suave (0,4º)
  • 225 g (1 cup) de yogur griego natural (sin azucarar)
  • Ralladura de 1 limón mediano
  • 15 ml (1 cucharada) de zumo de limón
  • Azúcar glas, para espolvorear
Elaboración
  1. Precalentamos el horno (eléctrico y sin aire) a 175ºC (350°F) y colocamos la rejilla del horno en la posición central.
  2. Engrasamos un molde redondo de 20 cm ø (8-inch) y al menos 6 cm de altura (2 ½-inch), recubrimos la base con papel vegetal de hornear y volvemos a engrasar sobre el papel. Reservamos.
  3. A continuación trituramos las flores de lavanda junto con el azúcar (podemos usar la batidora de mano o un procesador de alimentos) hasta que las primeras queden bien desmenuzadas y el azúcar totalmente impregnado de su aroma. Reservamos.
  4. En un cuenco amplio aparte tamizamos juntos la harina,la levadura química y el bicarbonato sódico.
  5. Seguidamente, añadimos la sal y el azúcar aromatizado y mezclamos bien con unas varillas de mano hasta que quede todo perfectamente combinado. Reservamos.
  6. En un cuenco aparte, batimos los huevos junto con el aceite y el yogur hasta conseguir una mezcla homogénea.
  7. Hacemos entonces un hueco en el centro de los ingredientes secos que teníamos reservados (puntos 4-5), vertemos la mezcla de ingredientes líquidos del punto anterior.
  8. Para terminar añadimos la ralladura y el zumo de limón y combinamos suavemente con ayuda de una espátula de silicona o cuchara de madera lo justo hasta que quede todo más o menos integrado. Si mezcláramos en exceso hasta conseguir una mezcla perfectamente homogénea en este punto, acabaríamos con una miga densa y pesada en nuestro bizcocho.
  9. Vertemos la mezcla en el molde que teníamos preparado, alisamos la superficie con una pequeña espátula angulada y horneamos durante unos 45-50 minutos hasta que al insertar una brocheta o cake tester en el centro del bizcocho (nunca antes de que hayan transcurrido ¾ del tiempo total de horneado) ésta salga limpia de migas.
  10. Retiramos del horno y dejamos enfriar dentro del molde durante unos 10 minutos antes de desmoldar. Entonces, volteamos sobre una rejilla enfriadora, retiramos el papel de hornear de la base y dejamos enfriar boca arriba por completo antes de consumir.
  11. Si lo deseamos, podemos servir nuestro bizcocho espolvoreado con un poco de azúcar glas y una ramita de lavanda a modo de decoración final.

    Se conserva bien resguardado del aire durante unos 3 días a temperatura ambiente.

    Firma Rosa M Lillo

Notas
- Recién hecho este bizcocho es una locura, pero si se diera el improbable caso de que sobreviviera al primer día, su sabor y su miga no harán más que mejorar; un auténtico lujo de nuevos matices para seguir disfrutando de tu bizcocho de lavanda como el primer día.
- Este bizcocho se congela perfectamente durante 2-3 meses. Envuélvelo en film transparente primero y en papel de aluminio después para evitar que el frío lo dañe y déjalo descongelar a temperatura ambiente la noche anterior.

Receta adaptada del libro Simple, Effortless Food, Big Flavors de Diana Henry

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