Shortbread Triangles {or Petticoat Tails}

¿Alguna vez os han o habéis traído de Escocia (o de algún aeropuerto) una de esas cajitas con el típico diseño de cuadros escoceses llenas de unas pastas irresistibles? Si es así, entonces ya conocéis qué es el shortbread. De todas formas, por poco que me conozcáis, ya sospecharéis que no va a quedar la cosa aquí.

Shortbread Petticoat Tails

Pero empecemos por el principio. A este tipo de pastas se les conoce como shortbread dado que, en este contexto, la palabra “short” significa “quebradizo, que se rompe fácilmente” (tal y como este tipo de masas han de quedar, al igual que ocurre con la masa quebrada). Proviene del término culinario inglés “shortening“, que se aplica a las grasas (anteriormente de origen animal) comestibles empleadas para elaborar masas en repostería (no tiene traducción al español), ingrediente fundamental de esta receta y causante, precisamente, de su característica textura hojaldrada y fundente al mismo tiempo.

Shortbread Petticoat Tails

El shortbread era un tipo de dulce muy popular en Escocia ya desde el siglo XII, aunque se le atribuye a Mary, Reina de los Scots durante el siglo XVI, el perfeccionamiento de la receta tal y como la conocemos hoy en día. También parece ser ella misma la responsable de haber bautizado esta particular forma triangular, una de las más populares y tradicionales por la que se conoce a esta pasta, como petticoat tails (“colas de enaguas”, si lo traducimos literalmente). ¿Y ese nombre? Pues se debe, al parecer, al diseño triangular que tenía el tipo de miriñaque que Elizabeth I (1533-1603) habría llevado bajo las enaguas en su época. Aun así, el shortbread también puede encontrarse con forma redondeada o en barritas (llamadas “fingers“; “dedos” en español). La técnica de perforar la superficie de la masa se aplica sea cual sea la forma elegida.

Shortbread Petticoat Tails

Originalmente conocida como “biscuit bread” (pan de galleta, más o menos) se elaboraba a partir de masa sobrante de pan a la que se le añadía azúcar y se horneaba para resecarla y conseguir así una especie de biscote endurecido y crujiente. Con el tiempo, se pasó de emplear agentes leudantes a incluir el uso de la mantequilla, convirtiéndolo así en un dulce más selecto y, desde luego, más caro, por lo que se reservaba para fiestas señaladas, como Navidad, Hogmanay (nombre que recibe la última noche del año en Escocia) y bodas.

Shortbread Petticoat Tails

Aunque el shortbread es originario de Escocia, es un tipo de pasta muy apreciada también fuera de sus fronteras, como en Irlanda, en todo el Reino Unido (donde además también existen dulces similares, como los “Shrewsbury cakes” y las “Goosnargh cakes”), en Dinamarca y en Suecia, donde se denomina drömmar. A modo de anécdota, en las Islas Shetland, en el Atlántico Norte, existe una tradición que consiste en romper una pasta decorada de este mismo dulce sobre la cabeza de la recién casada antes de entrar en su nuevo hogar.

Shortbread Petticoat Tails

Hoy por hoy, el shortbread se elabora a partir de tres ingredientes básicos en repostería: harina (tradicionalmente de avena, aunque en la actualidad puede ser de trigo, arroz, maíz…), azúcar y mantequilla. La proporción tradicional es una parte de azúcar, dos de mantequilla y tres de harina. El azúcar suele ser superfino y la mantequilla ligeramente salada. No me negaréis que es genial en su sencillez.

Shortbread Petticoat Tails

Sin embargo, en ocasiones también se han encontrado versiones en las que se incluyen ingredientes adicionales, tales como almendras o cítricos, o incluso algún tipo de aroma o extracto. Las semillas de alcaravea (o comino de prado) eran tremendamente populares; Mary, Reina de los Scots, era particularmente aficionada a ellas. Así, en la receta del libro The practice of cookery, pastry, pickling, preserving, &c… de Mrs Frazer (1791), conocida directora de una escuela de cocina para señoritas en el Edimburgo de la época, se puede leer:

Take a peck of flour… beat and sift a pound of sugar; take orange-peel, citron, and blanched almonds, of each half a pound, cut in pretty long thin pieces: mix these well in the flour; then make a hole in the middle of the flour, put in three table-spoons of good yeast; then work it up, but not too much…roll out; prickle them on top, pinch them neat round the edges, and strew sugar, carraways, peel, and citron, on the top. Fire it…in a moderate oven.

“Añadir una pizca de harina… batir y tamizar una libra de azúcar; cortar en finas tiras piel de naranja, de pomelo y almendras peladas, media libra de cada: mezclarlo todo bien junto con la harina; hacer un hueco en el centro de la harina, añadir 3 cucharadas de levadura fresca; a continuación, trabajar la masa, pero no en exceso… extender con un rodillo; perforar la superficie, moldear alrededor de los bordes y espolvorear con azúcar, semillas de alcaravea, piel de naranja y de pomelo confitada por encima. Hornear… a temperatura baja.” [N. del T.: disculpad la traducción; tengo el inglés dieciochesco un poco oxidado 😉 ]

Fuente: British Food: A History

Shortbread Triangles {or Petticoat Tails}
 
Tiempo de Prep (esperas incl.)
Tiempo de Cocción
Tiempo Total
 
Autor:
Tipo de receta: Pastries & Confections
Tipo de cocina: British
Raciones: 8
Ingredientes
(Todos los ingredientes han de estar a temperatura ambiente, salvo que se indique lo contrario)

Elaboración
  1. Precalentamos el horno (eléctrico) a 150ºC y colocamos la rejilla a media altura.
  2. Engrasamos un molde redondo para tartas (mejor con los bordes rizados y base desmontable) de unos 20 cm Ø y reservamos.
  3. En un cuenco mediano tamizamos la harina, el azúcar superfino y la sal.
  4. Añadimos la mantequilla, cortada en dados pequeños, y mezclamos con ayuda del pastry blender (o dos cuchillos, en su defecto) hasta integrar la harina por completo. Hemos de obtener una consistencia similar a la de unas migas de pan sueltas y arenosas.
  5. Seguidamente, trabajamos la masa con las manos sólo lo justo hasta que se ablande ligeramente y se pueda compactar en una bola, pero sin que la mantequilla llegue a calentarse demasiado con el calor de nuestras manos. Es importante no manipularla en exceso en este punto pues, en lugar de acabar con un shortbread crujiente y hojaldrado como es lo suyo, se nos quedará duro y seco.
  6. Transferimos la masa al molde y, al tiempo que presionamos ligeramente con los dedos, extendemos hasta cubrir el fondo por completo.
  7. Con el reverso de una cuchara, alisamos la superficie lo máximo posible y marcamos con un cuchillo las 8 porciones sin llegar a cortarlas por completo (si el molde es cuadrado, lo más apropiado es cortarlas alargadas, como en barritas). Con las púas de un tenedor perforamos toda la superficie sin llegar a atravesar la masa.
  8. Si pensamos que la masa se ha podido calentar en exceso (si la hemos manipulado demasiado, hace mucho calor o hemos tardado un buen rato en dejarla lista en el molde), refrigeramos antes de hornear al menos durante unos 20 minutos.
  9. Horneamos durante 40-45 minutos o hasta que esté firme y haya adquirido un tono ligeramente dorado (pero no tostado, estas pastas tienen un color más bien pálido).
  10. Sacamos del horno y espolvoreamos con el azúcar moreno.
  11. Dejamos enfriar dentro del molde sobre una rejilla durante unos 15 minutos. Pasado este tiempo, terminamos de cortar las porciones que habíamos marcado, desmoldamos con cuidado (en caliente estas pastas son algo frágiles aún) y dejamos enfriar por completo sobre la rejilla.

    Se han de conservar en un recipiente hermético en un lugar alejado de fuentes de calor.
    Firma Rosa M Lillo
Notas
- Recién sacada del horno, esta masa es muy frágil y maleable, pero conforme se enfríe, adquirirá su característica consistencia firme y ligeramente hojaldrada.
- Si utilizas un molde que no tenga los bordes rizados, puedes darle tu esa típica forma acanalada a la masa con los dedos o con el reverso de la punta de una cucharita. Si optas por un molde cuadrado (con estas cantidades va bien uno de 20 x 20 cm), entonces has de cortar las porciones como en barritas, por lo que reciben el nombre de "Shortbread Fingers".
- Puedes experimentar con distintas texturas reemplazando una o dos cucharadas de la harina de trigo por otras tantas de harina de arroz, de maíz, etc.

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49 Comentarios

  • 3 años ago

    madre mía !! menuda receta

  • 3 años ago

    Me encanta… me recuerda a cuando trabajaba en Inglaterra!!! Un beso Rosa!

    • Cómo me alegro de que te haya gustado, pero espero que aquéllos fueron buenos tiempos y éstos buenos recuerdos 😉
      Mil gracias, Mercedes!
      Un abrazo

      • 3 años ago

        Sí, al menos tiempos de experiencias. Fui varios veranos a currar de camarera a inglaterra para no perder el nivel de inglés y fue tiempo bien aprovechado. A mi nadie me puede decir que se me caigan los anillos por limpiar un baño ni por hacer una cama.
        La verdad es que esos veranos hacían el resto del año soportable, que la carrera era dura!!!
        Un año estuve en escocia y comí shortbread cookies hasta aburrirme! Aún así, eso, los scones y el clotted cream siempre tendrán un hueco en mi corazoncito.
        Un beso guapa!

      • Qué tendrán, verdad? que dejan esa huella… 😉

  • 3 años ago

    Jajaja, me encanta la tradición de la novia 🙂 Vamos a tener que buscar una reinterpretaciòn española! Tienen una pinta fantástica y menos mantequilla de la que me imaginaba (yo imaginaba algo así como 80% mantequilla, jaja) Buenìsima historia y receta!

    • Sí! A mí también me ha hecho gracia! (aunque me imagino todo ese trabajo fino de peluquería lleno de migas de galleta y todos los pájaros directos a la cabeza, entonces ya no estoy tan segura, jajaja…)
      Tiene un sabor a mantequilla inconfundible, pero ves? no es para tanto (aunque adelgazar tampoco adelgaza 😉 )
      Muchas gracias! Encantada de que te haya gustado 😀
      Un beso

  • 3 años ago

    Para el té de las 5 Rosa, qué rico!!

  • 3 años ago

    Que rico! Y que lindas fotos!
    Un beso Guapa!

  • 3 años ago

    Buenisimos Rosa, te han salido estupendos. Me encantan, son un vicio y cuando me como uno, siempre tengo que repetir. Será el punto de sal? La abuela de mi marido (la señora tiene ya 90 años y está hecha una auténtica campeona) me pasó la receta familiar estas navidades y tengo que ponerme un día de estos. A ver que tal se me da… Un beso.

    • Vaya, muchas gracias, Maite (siempre que me hablas de las recetas ancestrales de tu familia política acabo medio nerviosa :P). La verdad es que ésta es una receta 1,2,3 así que no tiene más misterio que cuidarla bien en el horno. Seguro que te queda de fábula, como todo!
      Un abrazo, guapa!

  • 3 años ago

    Vaya galleta deliciosa.
    No la conocía, pero se que me va a encantar. Esa consistencia hojaldrada me chifla.
    Y además parece sencilla, aunque con la semanita que llevo de desastres culinarios, no me atrevo a decir nada…;)
    Un besazo y mil gracias Rosa, por traernos tantas cosas ricas.

    • Yo también lo sé; son una especie de perdición (bueno, sólo si te gustan las pastas de mantequilla). A mí también me encanta esa textura en las pastas. Te prometo que nunca los había hecho y han salido casi solos 😉
      Gracias a ti, por traer tus dulces palabras hasta aquí <3
      Un beso, Olga.

  • 3 años ago

    ¡Ay, madre mía! ¡Me muero de gusto de pensar en comerme esto! 🙂 Muchísimas gracias por esta receta, y por la explicación tan buena que nos das, siempre me han encantado esas cajitas escocesas, es una tentación que no se puede resistir, y ¡ahora tengo la receta! ¡Viva!

    • Muchísimas gracias a ti. Siempre.
      ¿Te ha gustado la explicación? Lo sabía; a mí también (eso de las enaguas de los miriñaques me pierde… 😉 ).
      Un besazo bien gordo, preciosa!

  • Son mis galletas favoritas!!!!!!!!! me acabas de conquistar forever!

  • 3 años ago

    Ainss que textura que me derrito!!! Y que preciosas las fotos cielo, últimamente voy muy atrasada con los comentarios sorry, pero gracias por estar ahí siempre! Mua!

  • Yes! These look just liike the ones in the box. I am sure they taste soooo much better. I would feel like royalty eating these, maybe with a spot of tea and some fruit jam. Just call me Queen Elizabeth. 🙂 The use of butter instead of shortening has so much flavor and is healthier, too. Butter has many trace minerals and vitamins (all good things in moderation). Your photos are beautiful, just gorgeous. Un beso muy fuerte, mi amiga. xx Shanna

    • They taste wonderfully (if I may say so…)
      Thanks for your always so kind words, my queen 😉 I seldom use shortening (unless the recipe specifically calls for it).
      Always in my heart, Your Grace <3

  • 3 años ago

    Querida Rosa, tenemos una amiga que suele viajar mucho a Escocia (su hija vive allí) y siempre viene cargada de paquetes de shortbread que reparte entre sus amistades, nosotras incluidas, claro. Y sí, son altamente adictivas…
    Seremos capaces de hacerlas y que nos salgan tan deliciosas como a ti??
    Vamos a intentarlo 🙂
    Un besito, reina.

    • Creo que no me cansaría nunca de que una amiga me trajera shortbread cada vez que se fuera de viaje 😉
      Estoy más que segura de que sois capaces de hacer esto y más (a las pruebas me remito). Estas pastas salen casi solas, de verdad.
      Muchas gracias por la confianza y por la vista siempre tan encantadora.
      Un besazo

  • 3 años ago

    Ay! que recuerdos de mi veranos en Edimburgo y los regalos de galletas para toda la familia! Me atreveré o no me atreveré? 😉 Besitos

    • Que se atreva, que se atreva… jejeje…
      Qué socorridas son las cajitas con pastas, verdad? Y ricas! Así que venga, atrévete y cuéntame, ok?
      Un beso

  • 3 años ago

    Shortbread triangles are my favourite, especially because my Mum’s family come from Scotland! Definitely craving a good shortbread right this moment! Delicious recipe Rosa! 🙂 x

    • I’m so happy when I find people I follow and I have so much in common!
      Thanks again for being there always with a smile at the ready 🙂
      Cheers,

  • 3 años ago

    Pues nunca los he comido, aunque me sonaba el nombre. Así que habrá que poner remedio 🙂

    • Ya estás tardando, amiga mía!
      En serio, gracias por esa motivación! 🙂
      Un beso

      • 3 años ago

        ¡Bueno, bueno y bueno! ¡Que los acabo de hacer! Maravillosos. Y esta vez no me he olvidado de ningún ingrediente. El único defecto es que son poquísimos jajaja. Tengo que hacer más.

      • No me lo puedo creer!!!! En serio? Jajaja… pocos? pero cuántos sois? Bueno, ya sabes que si quieres hacer más la próxima vez, coge un molde más grande y 1 parte de azúcar, 2 de mantequilla, 3 de harina y listo! No puede ser más fácil ni estar más rico, verdad?
        Estoy emocionada, en serio! 😀
        Un beso

      • 3 años ago

        ¡¡En serio!! Jajajaj ayer los puse en el punto de mira. Jejejeje no han salido tan tan pocos, los he hecho en barritas y han salido unos 12 o así. Pero quiero llevar a un cumple, así que voy a repetir aumentando cantidades y en otro molde más grande. Exacto fácil y riquísimo. Y esa textura hojaldrada que se desgrana, con el toque salado y dulce…bueno, lo que te digo, maravillosos :D. A ver qué opinan mañana los comensales.

        ¡Gracias por la receta! Otro beso.

      • 3 años ago

        Menuda caja he hecho, Rosa. La primera tanda de ayer y una doblando cantidades. Ahora sí que hay para que se sirvan bien :). Y qué razón tienes, qué cuidado hay que tener al sacarlos, me siento como si estuviera jugando al “Operación” o algo así. Y pienso, esta Rosa, cómo lo avisa todo ;).

      • Jajaja… Me encanta! (a mí me pasa igual; siempre me pongo nerviosa al desmoldar)
        Gracias de nuevo por la confianza. Espero que lo paséis genial! 😀
        Un beso

      • 3 años ago

        ¡A ti por compartir! 😀

  • 3 años ago

    Ay Rosa, pero qué pintaza!!!! Me comía un cachito de esa delicia ya mismo 😉
    No dejas nunca de sorprendernos y eso me encanta, en serio! 🙂
    Un besote gordo y feliz jueves guapa!!!

  • 3 años ago

    ¡Muy interesante!
    No lo conocía.

  • Genial, me encanta el shortbread! Lo tengo que probar hacer también 🙂 Ademas, no tengo ni idea como me quedara pero a ti te ha quedado super bonito. Besos!

    • Muchas gracias, Sofía! No requiere mucha ciencia, de verdad y en un ratito ya estás disfrutando de un bocado increíble!
      Un beso y feliz finde, guapa!

  • 3 años ago

    Hora de la merienda y yo leyendo esta receta! Jajajajajaja!! Como siempre, me encanta, Rosa!
    Besos

  • 3 años ago

    Omg I think you should open a bakery if you’ve not done so already. Everything you bake and post is perfection. I have no words to express as usual…lovely weekend to you!

    • Hahaha… My daughter would totally agree with you! Thanks for your always so sweet words but so far we’d better enjoy this at home with family and friends…
      You liked shortbread, did you 😉 It’s always amazing (If I may say so…)
      Besos, preciosa!

¿Quieres contarme qué te ha parecido? ¡Me encantaría conocer tu opinión! :)